Previo a su sepelio en la Universidad Católica de Nicaragua, los obispos de la Conferencia Episcopal celebraron una eucaristía en la Catedral Metropolitana de Managua en memoria de Su Eminencia Cardenal Miguel Obando y Bravo.

En esta ceremonia de cuerpo presente estuvieron representantes de la diferentes diócesis del país, diputados de la Asamblea Nacional, embajadores, miembros de las diversas congregaciones religiosas y familias de la capital que llegaron a dar el último adiós al hombre de Dios, que con su ejemplo logró reconciliar a los nicaragüenses.

También participaron familiares del Cardenal Miguel Obando y Bravo, autoridades y estudiantes de la UNICA.

El oficio religioso fue presidido por el Cardenal Leopoldo Brenes y concelebrado por el resto de obispos de la CEN. En la voz del obispo de la Diócesis de León Bosco Vivas Robelo, estuvo la homilía dado la cercanía que siempre mantuvo con el prócer de la Paz y la Reconciliación.

Vivas subrayó en su mensaje que 15 días antes pudo conversar con el Cardenal Miguel, quién le pidió que rezara mucho por la paz de Nicaragua y por su salud. Lo calificó como un hombre amante de la paz y de la reconciliación.

“Fue como un roble en su fortaleza, fue un roble para defender su rebaño, no se doblegaba ni ante amenazas, ni regalos, ni halagos, supo perdonar a quienes lo consideraban adversarios, incluso enemigos, él no odio a nadie, me consta, el Cardenal Obando fue en realidad un hombre extraordinario y por ello supo estar muy encima de las mezquindades de quienes abrigaban sentimientos y posturas antievangélicas”, dijo Bosco.

“Estamos ante el cuerpo de un hombre de un gran cristiano, de un sacerdote fiel, su herencia de fe, su fortaleza debemos de recibirla con agradecimiento a Dios, que es quien dio a Nicaragua durante tantos años a esta personalidad de la iglesia católica, su palabra como buena semilla ha sido sembrada en el corazón de tantos sacerdotes por él ordenados y de toda la feligresía que palmo a palmo, barrio con barrio y de población a población recorrió durante sus años de pontificado como Arzobispo de Managua, por eso estoy seguro que su siembra dará abundantes frutos a su tiempo”, agregó.

Esta jornada de homenaje inició desde tempranas horas de este lunes, con la entrada del cuerpo a la catedral. El pueblo nicaragüense ha participado en los diferentes homenajes que se han hecho desde el pasado domingo, luego de su inicio a otro plano de vida.

El padre Francisco Oliú, miembro de la Comisión de la Verdad, Justicia y Paz, dijo que "el Cardenal Miguel deja un intenso legado, fue un hombre bien preparado y le tocó también momentos difíciles de la lucha, cuando el medio entre el gobierno y los revolucionarios”.

Aseguró que el Cardenal Miguel es una figura que será difícil reponer en la Iglesia Católica.

El ex rector de la UCC, Gilberto Bergman, manifestó que los nicaragüenses debemos emular la vocación conciliadora del Cardenal Miguel y su espíritu de paz.

La Conferencia Episcopal de Nicaragua declaró nueve días de duelo religioso por el paso a otro plano de vida de SER, Cardenal Miguel Obando y Bravo.