La Asociación de Capellanes Evangélicos de Nicaragua expresó mediante un pronunciamiento su repudio a los actos de violencia que han desencadenado en asesinatos, odio, destrucción y angustia en la población.

Los Capellanes de Nicaragua reiteraron ser mediadores de conflictos y como tal abogan por el diálogo entre los nicaragüenses, la reconciliación, el amor fraternal y la armonía.

“Por lo tanto instamos a que ceses todo tipo de violencia y toda acción que traiga inestabilidad en el país”, expresó Luis Mendoza, Secretario de la Junta Directiva.

El Capellán Germán Eduardo Jaénz, hizo hincapié que la resolución de conflicto es posible a través de la palabra de Dios.

“Nuestro pueblo es cristiano y por lo tanto la base de todo dialogo debe ser la palabra de Dios, es por eso que, para trabajar por la paz, debemos hacer acciones que concretas que contribuyan a la paz”.

Jaénz dijo que hay grupos que ahora se unen, pero que no están por la paz. “Lo que tenemos que hacer es clamar a Dios, tener fe y tener el amor en nuestros corazones, para trabajar y construir la paz, recordando que Nicaragua somos todos y que no se puede pedir justicia o paz solo para un parte”.

Señaló que cuando hay un Buen Gobierno, Dios le da continuidad.

“Dios no está con la violencia, los que ahora quieren destruir el país, es porque no aman a Nicaragua. Las instituciones, los gobiernos y autoridades que están al frente de esta nación han sido puestos por Dios, y el que se opone a la autoridad, se está oponiendo a Dios”.

Agregó que los logros que se han alcanzado van a ir siempre en aumento y algo que les puedo decir con seguridad, es que este tiempo de tormenta y de oscuridad tiene que darle lugar a la luz de Cristo.

En su mensaje de reflexión, reiteró que no quieren más violencia y que quieren la paz, haciendo un llamado a que el pueblo identifique a sus verdaderos líderes, “ya que no todo el que viste atuendo religioso es de Dios, porque por sus frutos los conoceréis, concluyó.