Empresarios y grupos de la posición le pusieron tranques al tercer día de diálogo, manteniendo y justificando los cierres de vías, así mismo con su falta de voluntad de frenar la violencia venga de donde venga y de restablecer la libre circulación y el derecho al trabajo.

El Cardenal Leopoldo Brenes destacó que, dado que este miércoles no se logró ningún consenso entre las partes, los obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua como mediadores y testigos del Diálogo Nacional, “lamentamos vernos obligados, debido a esa falta de consenso, a suspender por ahora, esa mesa plenaria del dialogo nacional”.

Agregó que sugirieron la conformación de una comisión mixta de seis personas, tres por cada parte, con el objetivo de que logren un consenso para superar este impase. “Hemos constatado efectivamente que hay una identidad común que los une a todos, como es la búsqueda de la paz y del amor a Nicaragua, cuando hayan logrado ese consenso le rogamos nos los comuniquen para reiniciar el diálogo y nuestros servicios de mediación”, subrayó.

Brenes destacó que, como pastores de la iglesia católica se sienten urgidos de recordarles que esta decisión de la posibilidad de continuar este diálogo, depende en gran parte la paz en nuestra Patria y la vida de muchos nicaragüenses.

Hizo un llamado a los medios y redes sociales a favorecer la veracidad y alentar un ambiente de respeto que abone para los avances del dialogo, evitando los ataques descalificaciones y la amenaza e prejuicio de reputación integridad física y moral de los participantes en la mesa de diálogo.