El poblador de Boaco, William Jarquín, padre de la joven embarazada Lilliam Jarquín (fallecida el pasado jueves), pidió que se levanten los tranques y que no siga la violencia en el país, promovida por grupos delincuenciales de la derecha.

El señor William explicó que su hija embarazada falleció cuando era trasladada de emergencia en una ambulancia con síntomas de preeclampsia, pero debido a los tranques ubicados en La Cañada, municipio de San José de los Remates y empalme de Boaco, no se le permitió la pasada habiendo un retraso de tres horas.

“No pensé que iban a hacer eso conmigo, no es bueno que anden de cabezas calientes molestando, que dejen libre el país. Esos tranques están perjudicando tanto a la población, como a todo el país”, manifestó.

Indicó que estos vándalos al pasar de emergencia su hija, todavía tuvieron el descaro de revisar la ambulancia, y el conductor tuvo que abrir la puerta para constatar si iba la paciente.

“Levantaron la tapa de la carrocería de la ambulancia, y también alguien se metió debajo de la ambulancia para ver. Esto atrasó del proceso, porque entre más rápido hubiera llegado, se hubiera dado una atención oportuna, y se hubiera salvado mi hija”, refirió.

Jarquín indicó que la población ya está cansada, y lo único que quiere es la paz y el diálogo, y que dejen trabajar al gobierno.

“Que dejen de andar obstaculizando, y no anden alterando la paz del pueblo. No se fijan de los grandes beneficios que el gobierno está haciendo, sino que ellos están dedicándose a hacer lo malo”, manifestó.

Refirió que estos vándalos solo andan perjudicando tanto al Estado como el bienestar de las familias nicaragüenses.

“Entre más rápido hubiera sido la salida de ese paciente, más rápido hubiéramos estado en el hospital”, sostuvo.

Expresó que el apoyo que el gobierno le dio “fue al cien por ciento en el caso de su hija que fue víctima de estos tranques”, y agradeció este gran gesto humano y solidario.