Un bus de la ruta 111 de la Cooperativa de Transportes Nacionales Nicarao, se encuentra retenido en las instalaciones de la Universidad Politécnica (Upoli), luego que fuera secuestrado por un grupo de delincuentes que se encuentran atrincherados en esta Alma Mater.

La unidad fue secuestrada este viernes en la terminal de la cooperativa ubicada en Laureles Norte en horas de la mañana, minutos antes de salir a brindar el servicio de transporte a los capitalinos.

Guillermo Santana, presidente de la cooperativa Nicarao y dueño del bus, expuso que a eso de las 8 de la mañana llegaron personas diciendo que eran universitarios de la Upoli y violentamente le quitaron el bus al conductor trasladándolo a esa universidad.

Luego del hecho recibieron llamada telefónica de los secuestradores pidiendo la cantidad de 1,800 dólares para poder entregar el bus, "de lo contrario, si no entregamos esa cantidad a eso de las 3 de la tarde de ayer, nos decían que iban a proceder a quemarlo", señaló Santana.

Manifestó que como no se aceptó la petición de los secuestradores éstos les dieron hasta hoy para entregar el dinero, sino lo quemarían.

Santana hizo un llamado a este grupo de secuestradores que le entreguen su bus, el cual es un Dina color blanco y su medio de trabajo.

"Yo le pido a los encargados que están en la Upoli que me entreguen el bus, porque es una unidad que presta un servicio público y lo estoy pagando ese bus se debe, tengo hipotecada mi casa con el banco y prácticamente me van a dejar en la calle si no me lo entregan. Si le pegan fuego pues es peor porque me quedaré sin casa", dijo muy afligido Santana.

Indicó que la denuncia está interpuesta en la delegación policial del Distrito VII y la unidad está valorada en 70 mil dólares.

Por su parte, Danilo Sánchez, presidente de la Cooperativa Omar Baca, hizo un llamado a que los dejen trabajar porque les siguen dañando los buses.

"Nos están quebrando los vidrios, están golpeando a la población, hay lesionados también (...), nosotros les hacemos un llamado al diálogo y a la paz, somos hermanos y compañeros todos", dijo Sánchez.

Hasta la fecha han sido quemados dos unidades, varias desbaratadas y más de 60 dañadas.

Sánchez dijo que continuarán brindando el servicio de transporte a la población porque no tienen nada que ver con esta situación y como transportistas se deben a los usuarios.