La Vicepresidenta de la República, Compañera Rosario Murillo, calificó como crímenes de odio la muerte de tres personas este jueves a manos de grupos vandálicos, a la vez que exigió se realice una investigación y se castigue a los culpables.

Los tres fallecidos son el policía Hilton Rafael Manzanares, asesinado en el sector de la Upoli, el adolescentes Richard Pavon Bermúdez, en Tipitapa, y Darwin Manuel Urbina, muerto a manos de los vándalos también en las cercanías de la Upoli.

Rosario dijo que Nicaragua está siendo mancillada por malos hijos, gente mezquina y de alma pequeña que no se pone a pensar “que hemos trabajado tanto para alcanzar la paz, que hemos estado todos los días dándole gracias a Dios porque hay paz en Nicaragua después de tanto tiempo de sufrimiento, de dolor, de conflicto, de las familias nicaragüenses”.

La compañera aseguró que quienes cometieron estos crímenes no toman en cuenta el dolor de las madres y de los hijos del policía Hilton Rafael Manzanares. Al respecto, aseguró que la mamá de este, Luz Marina, se lamentaba de que no sabía cómo informarle a sus nietos que su papá había sido asesinado.

Desgarrador el relato de la compañera. Almas mezquinas que no toman en cuenta a las Luz Marinas, no una, dos, tres, en este momento, que sufren y a todas las madres que sufrieron pérdidas de hijos, pérdidas de seres queridos las familias, como resultado de una violencia que creíamos enterrada en años anteriores, en tiempos anteriores, en otros tiempos”, indicó, recordando las guerras que por décadas sufrieron los nicaragüenses.

En este sentido, criticó las agendas políticas mediocres “que no reparan en nada, no piensan en nada, no consideran a nadie” sino que más bien “instalan el dolor entre las familias nicaragüenses, porque una madre que sufre somos muchas madres que sufrimos, una madre que sufre es nicaragua que sufre”.

“Nicaragua no quiere volver a manchar la bandera azul y blanco con sangre de hermanos. Es un crimen. Se están cometiendo crímenes contra la familia, contra los jóvenes, contra la patria, esta patria que tanto trabajo nos costó unir, reconciliar, trascender sus rencores, esos resentimientos propios de las guerras, de los conflictos”, aseguró.

“Tanto nos costó, y ahora sin pudor, sin vergüenza alguna trabajan porque quieren reinstalar la violencia como herramienta de esas mezquinas batallas que se tienen algunos”, agregó.

Dijo que estas personas disfrutan la desgracia.

“Le pedimos a dios que saque la toxicidad de sus corazones, la envidia, la ambición, que la saque de sus corazones. Son espinas que están en esos corazones y que luego como resultado de su trabajo lleno de odio nos envenenan a todos o quieren llenar de odio a nuestra Nicaragua”, afirmó.

Estos son crímenes de odio los que se han cometido el día de hoy en nuestro país, crímenes de odio, dolor en las familias nicaragüenses como resultado del odio y de, digámoslo con todas sus letras, la perversidad, alentar, estimular, provocar, alterar la tranquilidad, alentar, estimular, provocar la violencia es un pecado”, aseguró.

“Estamos condenando esos crímenes de odio, los condenamos desde el fondo de nuestros corazones nicaragüenses por gracia de Dios, corazones nuestros de pueblo cristiano, de pueblo de fe, de pueblo de devoción, de pueblo que cree en Dios, de pueblo que cree en la familia, de pueblo que cree en la hermandad, de pueblo que dijo basta, ya no queremos ese odio que algunos seres arrastran consigo, seres mezquinos, seres mediocres, seres pequeños, ese odio no va a contaminar este país y eso tengámoslo claro”, enfatizó.

Rosario envió su abrazo indignado y solidario de cada una de las familias que perdieron a sus seres queridos.

Explicó que Richard Pavon Bermúdez, estudiaba quinto año, mientras que Darwin Manuel Urbina, trabajador del Palí, muerto producto de balas que salieron de una escopeta disparada desde la Upoli.

Así mismo dijo que el policía Hilton Manzanares era una persona humilde, originario de chacraseca, León.

Criticó que quienes cometieron estos crímenes también tienen la desfachatez de inventarse muertos.

“Hablan de una persona que está muerta, dicen que está muerta, hasta reportan desde ahí adentro, en esa universidad que han convertido en su guarida para cometer crímenes, y desde ahí informan a la rectora que está muerta una persona y luego sale la persona, porque la Policía como custodia del orden público, va a buscar en todos los hospitales donde está el cuerpo del supuesto muerto, y el supuesto muerto en ese teatro para el que aparentemente están bien preparados en ese teatro odioso, repugnante, el supuesto muerto sale en la redes diciendo que está vivo y con cinismo burlándose de las informaciones que se publicaron, que retomó la Policía de la denuncia que se hicieron desde la misma rectoría de la universidad sobre su supuesto fallecimiento”, explicó.

Rosario tacho este tipo de cosas como algo perverso.

Recordó que el gobierno ha trabajado con diálogo, tolerancia y promoviendo encuentro y consenso y bien común, tal como lo ha querido el pueblo de Nicaragua.

Dijo que quienes promueven estos actos tan terribles “parecen vampiros reclamando sangre para nutrir su agenda política, para alimentarse porque el vampiro se alimenta con sangre, cree que con eso logra avances en sus agendas políticas”.

Afirmó que Nicaragua no quiere que el odio destruya la tranquilidad que hoy se vive.

“Aquí estamos condenando la pérdida de tres hijos de Nicaragua, el crimen cometido contra tres hijos de Nicaragua y estamos condenando también los muertos falsos”, lamentó, tachando todo esas cosas de pecados.

Dijo que esos minúsculos grupos alentadores de odio son seres falsos y mezquinos.

“Por esos crímenes nosotros demandamos castigo, por esos muertos nosotros demandamos castigo. La Policía Nacional tiene que investigar cómo murieron estos nicaragüenses y tiene que castigar a los culpables, se tiene que castigar a los culpables porque no pueden quedar estos crímenes en la impunidad”, apuntó Rosario.

Aseguró que Nicaragua camina en bendición porque ha sido testigo de milagros como el de la paz y la reconciliación.

Quienes se atreven a manosear esas bendiciones se exponen al castigo divino, no de los seres humanos, al castigo divino se exponen quienes manosean las bendiciones que Dios derrama sobre nuestra Nicaragua”, manifestó.

La Vicepresidenta Rosario Murillo reiteró la denuncia de la toxicidad de las agendas políticas que chupan sangre, a la vez que se investiguen los crímenes para que las familias de los fallecidos se sientan aliviados de conocer quienes atentaron contra la vida de sus seres queridos.

Rosario dijo que se sintió impactada cuando habló con la mamá del oficial fallecido, y cómo le contaba el amor que éste le profesaba a sus hijos.

Afirmó que el Gobierno tiene el compromiso de seguir construyendo el provenir de Nicaragua en nombre de esas tres víctimas.

El compromiso es seguir adelante y que estos minúsculos grupos con minúsculas agendas, minúsculos pensamientos y todavía más diminuta conciencia sepan que no van a alterar el rumbo que lleva Nicaragua.