En saludo al 38 aniversario del martirio de Monseñor Oscar Arnulfo Romero, la comunidad salvadoreña radicada en Nicaragua, realizó la colocación de una ofrenda floral en el monumento a su memoria ubicado en la Universidad Centroamericana, donde los presentes ratificaron su compromiso con el religioso que con amor defendió al pueblo de las injusticias sociales.

El Embajador de El Salvador en Nicaragua, Carlos Antonio Ascencio, destacó que: "Hoy a un año más del martirio de Monseñor Romero, nos sentimos gozosos que el Papa Francisco haya anunciado el proceso de canonización de Monseñor, de tal manera que el decreto pontificio lo compartimos con los pueblos de la región. Hoy colocamos una ofrenda floral a la memoria de nuestro héroe y mártir que murió por la paz".

El diplomático externó que el legado del religioso continúa vigente en cada salvadoreño y centroamericano.

"Monseñor Romero fue un hombre de una inmensa estatura moral, una persona que enarboló valores morales y sociales como la justicia y la paz, aspectos que Monseñor enalteció así como la dignidad de las personas y en lo fundamental, los derechos humanos sobre los cuales decía que debían respetarse", añadió.

Por su parte, el sacerdote Juan Ramiro Martínez, recordó que Monseñor Romero es un claro ejemplo de cómo los hombres siguen los pasos de Jesucristo, quien manda a servirle a los más necesitados y desposeídos.

Monseñor Romero siempre defendió a los pobres, por eso hoy le pedimos a Dios que nos permita vivir conforme el Evangelio para seguir trabajando por la paz y la justicia en Centroamérica, para que la libertad impere y que los niños y jóvenes puedan crecer sin temor”, subrayó.

 

Comparte
Síguenos