Su historia es dolorosa, pero a la vez digna de imitar. Eda Esmelda Salguera Serrano nació hace 48 años en la comunidad La Batea, Rio Grande. Sus padres biológicos la abandonaron a la sombra de un árbol. Producto de ese flagelo se vio muy enferma al punto de perder la capacidad auditiva, tras una grave infección.

Desde ese día supo que debía luchar por sus sueños. Su nueva condición no le permitió volver a escuchar voces, aprendió a comunicarse haciendo gestos.

El lenguaje de señas lo aprendió años después, su apoyo fueron sus padres adoptivos quienes le dieron el amor que necesitaba y la motivación para seguir adelante y ser un ejemplo.

 “Mi vida ha sido un poco difícil, entre las montañas del país yo no tuve familia, fui abandonada bajo un árbol, la familia que me adoptó me crió con mucha paciencia, me mandaron a estudiar a Managua, en esa época recuerdo que luché por sobrevivir”, contó a El 19 Digital por medio de un interpreté del lenguaje de señas.

 “Me casé años después y mi esposo ha sido un gran apoyo. Me apoyó en mis estudios universitarios, a partir de este año estoy en el taller de manualidades en el centro”.

Se ganaba la vida haciendo manualidades

Desde hace diez años es docente en el Centro de Educación Especial Melania Morales, ubicado en Managua, pero muchos años antes se ganaba la vida haciendo manualidades con fomi, sus conocimientos los adquirió empíricamente.

“A mí me gusta ser maestra, soy bien autodidacta, me gusta hacer cosas, investigar y después se lo enseño a los chavalos, en este caso yo aprendí a trabajar en fomi, como maestra los animo a mis alumnos a que aprendan hacer manualidades porque así pueden ganar un poco de dinero cuando estén fuera de la escuela especial”.

Eda Esmelda tiene dos hijos adultos, quienes aprendieron el lenguaje de señas y le ayudan a comunicarse cuando sale hacer diligencias.

 “Les digo que el hecho de ser sordos no quiere decir que no puedan aprender, yo puedo siendo sorda, aprendí a hacer fomi y tengo mi tallercito en mi casa”, subrayó.

Como una muestra más de su fortaleza y empeño a pesar de su condición, Eda Esmelda en el mes de mayo se graduará en la universidad, otro paso en su superación.

Mejores oportunidades en estos nuevos tiempos

El Gobierno Sandinista a través de su programa de inclusión ha creado a nivel nacional las herramientas para que las personas con discapacidad puedan tener la oportunidad de estudiar e integrarse al mundo laboral a como lo ha logrado Eda.

“Considero que el Gobierno ha facilitado los medios para que los niños se desarrollen, ahora los sordos vamos a la universidad y antes era prohibido que fuéramos a la secundaria, hacíamos primaria y ahí llegaba todo, hoy en día hay leyes para que las personas con discapacidad trabajen en las empresas”, resaltó Eda.

Sus colegas se muestran muy orgullosos de los logros de esta mujer digna representante de las nicaragüenses que este 8 de marzo tienen más razones para celebrar su día.

"La profesora Eda destaca por su inteligencia y es bien amable con los estudiantes, ellos antes eran excluidos, pero ahora tienen derecho a la educación y a un trabajo digno", dijo Rosa Ramírez, docente de manualidades.

Shamai Elissbeth Navas, alumna de manualidades, no es la excepción.

“Me gusta cómo me da clases porque me enseña a hacer pulseras que puedo vender y ganar dinero además ella nos aconseja que sigamos adelante con nuestros sueños”.

Más de cuatrocientos niños con discapacidad estudian en el Melania Morales, ya sea discapacidad auditiva, discapacidad intelectual, o visual. Autismo, problemas motores o corporales, síndrome de down.

En el caso de los estudiantes sordos y ciegos reciben el pensum nacional normal, los niños y niñas con deficiencia intelectual y síndromes reciben el currículum pero terminan cada tema con más tardanza.