La Compañera Rosario Murillo, Vicepresidenta de la República de Nicaragua, manifestó que la ceremonia en que se entregó la Orden Rubén Darío y la ciudadanía de nicaragüense al Pastor David Spencer, fue una tarde de encuentro con nosotros mismos, con la fe que nos anima todos los días para creer, hacer y saber reconocer “que estamos caminando rutas de bendición”.

“Esta tarde que hemos celebrado la vida del pastor David Spencer, hemos celebrado las bendiciones que Dios a través suyo ha dado a nuestro país”, dijo.

Aseguró que conocieron sobre la visión y lo que pide a Dios en sus oraciones para que el país viva “bendecido, prosperado, prosperando y en victoria”.

“Cuantos sueños, cuanta visión, cuanta profecía como pastor, como hombre de Dios, como nos ha querido y nos quiere y como ahora a nosotros nos honra su ciudadanía nicaragüense simbólica, simbólica en el sentido que mencionaba el Comandante, símbolo de la hermandad entre los pueblos, un norteamericano que decide hacerse nicaragüense”, declaró.

Rosario aseguró que “siempre hemos creído en la hermandad, la fraternidad entre los pueblos” y que es un momento especial, pues a pesar de las “asperezas de este mundo, encontramos seres de bien, que escogen Nicaragua para ser nicaragüenses y para soñar y trabajar juntos”.

La vicepresidenta aseguró que conoció muchas historias del bien que hacía el pastor Spencer con sus enseñanzas en su iglesia.

Como todos, sufrimos tristezas, pérdidas, duelo y alegrías en el viaje de la vida. Esos hermosos cuadros que nos entregó ‘El Viaje de la Vida’, los distintos momentos y cómo uno es capaz de transitar a través de toda calamidad, toda desgracia con la fuerza de la fe, con la fuerza que le transmite a uno la enseñanza, la palabra de Dios, con la certeza de que podemos llenarnos de esperanza porque tenemos confianza en Dios”, manifestó.

Al respecto, dijo que Nicaragua es un pueblo privilegiado “porque este es un pueblo de fe. Católicos, iglesias cristianas, pero el común denominador es la fe, la invocación al altísimo todos los días, para pedir que sigamos caminando estas rutas de fe, de familia, qué importante la familia y de comunidad. Cómo nos sentimos nosotros de bendecidos de ir adelante y que podamos cada día encontrar en Dios Nuestro Señor y para nosotros los católicos también, en la Virgen María, la fortaleza, la inspiración y el encuentro  con nuestra capacidad, con nuestro sentido de posibilidad a través  del espíritu, a través de la fuerza del espíritu y de la palabra y de la obra de Dios en nuestro país, porque en Nicaragua se vive la obra de Dios”.

Finalmente la Compañera Rosario deseó un buen domingo y fin de semana para seguir avanzando en la fe, la devoción y las sagradas creencias “para seguir creando la patria que soñamos”.