China e Italia lanzaron este viernes su primer satélite electromagnético para estudiar los diferentes fenómenos que ocasionan terremotos.

El satélite Zhangheng 1, de 730 kilos, está ubicado en una órbita sincronizada con el sol, a unos 500 kilómetros de altura.

Este ayudará a los científicos a monitorear el campo electromagnético, el plasma ionosférico y las partículas de alta energía durante una misión que se espera que dure cinco años.