Nació en la comunidad de Chaguitillo del municipio de Sébaco, y a los 5 años su progenitora se lo llevó a Estados Unidos. Estuvo encarcelado, pero llegó a convertirse en un emprendedor.
 
Nos referimos a Marvin Gómez Cruz, de 32 años, quien en dos años logró colocarse en el mercado “online” norteamericano ofertando una serie de accesorios que llevan emblemas e imágenes de Nicaragua. Todos sus productos producidos en Estados Unidos llevan su sello personal Nica 505 Gear.
 
El joven emprendedor produce gorras de alta calidad con emblemas alusivos a Nicaragua y elaborados en cuero y relieve, bolsos mochilas para jovencitas en cuatro colores diferentes, lentes para sol con aros de bambú, cover elaborados en madera para celulares  iPhone y la línea de los Galaxy.

Dentro de su stock también hay dos líneas de zapatos deportivos muy apetecidos por los jóvenes, las marcas Vans y Convers, los que llevan emblemas nicaragüenses, bolsos y mochilas para jovencitas con el escudo de Nicaragua.

edgard

También produce camisetas y camisolas de diversos colores con imágenes enigmáticas que identifican a Nicaragua, navajas con cachas de madera en la que les graba paisajes de Nicaragua, volcanes, lagunas y otras bellezas naturales del país.

Para personas que laboran en empresas que obligatoriamente tienen que portar en forma visible sus carnets, Marvin produce un collar de nylon color azul como el de la bandera de Nicaragua y la frase Nicaragua y un mapa de nuestro país con el número 505 al centro.

Los tres dígitos 505 es el código internacional de Nicaragua en el sistema telefónico. Su logo personal es un triángulo equilátero en blanco y un N al centro en color negro.
 
 Primer sondeo en Nicaragua
 
En entrevista con El 19 Digital, Marvin dijo que esa forma de ganarse la vida lo llevó a realizar un primer sondeo en Nicaragua para ver las posibilidades de hacerles llegar los accesorios a sus compatriotas residentes en Nicaragua.

edgard

No cuenta con expertos en estudios de mercadeo ni  marketing, solamente el apoyo de su compañera vida, la también nicaragüense nacida en Miami, Karen Álvarez, y un primo que reside en Nicaragua. Su compañera es hija de un matrimonio nicaragüense.
 
Cuenta que si llega a establecer una sucursal de Nica 505 Gear, lo llevará a un dilema, mantener los precios que cobra en línea donde solamente obtiene los costos, o bajar la cantidad de lo que cuestan sus productos.

Dijo que adquirir uno de sus productos en línea que puede ser de 20 o 25 dólares.
 
¿Cómo vende sus productos en forma directa?
 
Su esposa Karen dijo que la única forma cuando venden los productos directamente al cliente es cuando en Estados Unidos se llevan a cabo ferias donde los clientes no son solamente nicaragüenses, sino de otras nacionalidades de Latinoamérica.

edgard

Usualmente las ferias se llevan a cabo en Los Angeles “pero también vamos a San Francisco a ferias nicaragüenses en la que llevamos dos años participando”.
 
“La primer feria en que participamos estuvo amenizada por el grupo musical La Nueva Compañía, después llegó la Cuneta Son Machine”, manifestó.
 
Algunos detalles de la vida del joven

A la edad de cinco años a Marvin su mamá Martha Duarte se lo llevó a vivir en Los Angeles donde asimiló en diez años el idioma y las costumbres norteamericanas.
 
“En esos 10 años me porté un poco mal”, afirma, y su mamá los envió nuevamente a Nicaragua donde estuvo tres años. Ese cambio lo golpeó porque tuvo que asimilar las costumbres nicaragüenses. Tuvo que hasta aprender hablar en español en Nicaragua.

edgard

Como le costaba el español, sus amigos le decían “El gringo” y logró aprender hasta andar descalzo en las calles, calzar con huleras.

Tres años después regresó a Los Angeles y así llegó a otro mundo “donde no me importaba nada”, pero a los 17 años de edad comenzó a introducirse en las pandillas, pero salió de ese mundo en un momento que pensó en su hija, la que nació cuando estaba encarcelado.

Estuvo en prisión en varias ocasiones cuando tenía entre los 18 hasta los 29 años. “Así fue el mundo mío, en las pandillas aprendí a odiar, como robar, todo un mundo que yo no le recomiendo a nadie”.

edgard