La ola de frío que azota al noreste de los Estados Unidos es histórica y ha dejado imágenes que se recordarán por muchos años. Pero probablemente las de Old Silver Beach sean las más gráficas sobre la intensidad del fenómeno y sus consecuencias.

En la bahía de Buzzards, al sur de la península del condado de Falmouth, en Massachusetts, las personas pudieron caminar sobre el mar. Es que la temperatura fue tan baja que se formó una consistente banquisa, como se llama al hielo formado sobre el agua salada del océano.