El tradicional árbol en forma pino, decorado con luces, guirnaldas, adornos y la estrella ubicada en la cúspide, que se observa en cada hogar, es un símbolo que no puede faltar en estas festividades de Noche Buena y Navidad.

Hay diversos precios de acuerdo al tamaño de los árboles navideños; sin embargo para las familias lo más importante es tener ese elemento decorativo, que ilumina e invita a la paz de los hogares nicaragüenses.

Para el padre Bismarck Carballo, desde que las familias dedican el tiempo para decorar el árbol de navidad, se practica la unidad y el amor.

El arbolito de navidad refleja la alegría y unidad familiar, es por eso que esa tradición se convierte en un símbolo, que aunque no es propio del nacimiento de niño del Jesús, siempre reúne y reconcilia a las familias”, expresó.

El decorar el hogar con luces y el árbol de navidad, sin duda transmite un ambiente de alegría y paz, llamando a la reconciliación, invitando a la unidad y transmitiendo la alegría del hogar.

“En toda familia vemos como se juntan para decorar el árbol, luego miramos que las familias se reúnen para celebrar esta fecha y promueven otras prácticas como el intercambio de regalos”, concluyó.