La temporada de huracanes llegó a su fin esta semana. De las 17 tormentas, diez se convirtieron en huracanes. Durante esta temporada, los ciclones más devastadores fueron Harvey, Irma y María.

Estos causaron innumerables daños en Puerto Rico, Haití, Bahamas, Cuba, Estados Unidos, las islas de Antigua y Barbuda, San Bartolomé, San Martín, República Dominicana, entre otros.

El huracán María reportó vientos de 185 kilómetros por hora de categoría 3, que golpeó la isla de las Antillas menores, Dominica, Puerto Rico, Isla de Barlovento y Martinica.

El ciclón en Puerto Rico dejó a sus habitantes sin electricidad, 58 personas perdieron la vida y se registraron daños materiales a edificaciones vitales para la población; mientras que en Dominica, María dejó un 85 por ciento de hogares destruidos, 30 fallecidos y grandes daños a las infraestructuras. 

El huracán Harvey, de categoría dos con vientos de 200 kilómetros por hora, se tropezó con el Caribe y el sur de EE.UU., se cobró la vida de 70 personas, dejó inundaciones y 156.000 viviendas destruidas.

El ciclón  Irma, con un alcance de categoría 4 y vientos de hasta 295 kilómetros por horas, hizo su paso por el Caribe y sudeste de Estados Unidos dejando más de 10 muertes e innumerables daños materiales.