Las urnas electorales cerraron en Honduras tras la extensión de una hora en un proceso que transcurrió sin mayores incidentes. El Tribunal Supremo Electoral (TSE) inició el conteo de votos para dar los resultados definitivos sobre quién gobernará en los próximos cuatro años.

El TSE había extendido el plazo del cierre de las votaciones en aquellos lugares en los que el proceso inició más tarde de lo programado o donde aún quedaban personas en fila, esperando para ejercer su derecho.

A las 07H00 hora local (13H00 GMT) abrieron los más de cinco mil centros de votación, a los que estaban convocadas más de seis millones de personas para elegir al nuevo mandatario, tres vicepresidentes, 128 diputados al Parlamento nacional y 20 al Centroamericano, además de 298 alcaldías.

Para estos comicios participaron 363.000 miembros de Mesas Electorales Receptoras (Mers) y 6.556 personas de los tribunales municipales. Se habilitaron 17.500 Mesas Electorales Receptoras (Mer) y 5.687 centros de votación.

La Policía Nacional desplegó más de 30.000 efectivos con el fin de resguarda la seguridad, junto a militares, de los centros de votación, votantes y observadores. Esto debido al incremento de la violencia en los días previos a los comicios, con el asesinato de cuatro militantes políticos.

De los nueve candidatos presidenciales, los tres favoritos son el actual mandatario Juan Orlando Hernández, del Partido Nacional; Salvador Nasralla, de la Alianza de Oposición Contra la Dictadura; y Luis Zelaya, del Partido Liberal.