Meteorólogos rusos habían alertado sobre la llegada del fenómeno este viernes, como consecuencia de la irradiación de viento solar. Se podrían producir fallos en dispositivos electrónicos y molestias físicas en algunas personas.

Se espera que los efectos de la tormenta magnética, que desde las primeras horas del viernes afecta a buena parte de la Tierra, se sientan hasta el próximo domingo, según las proyecciones del centro meteorológico ruso Fobos. Las alteraciones en el campo magnético son el resultado del viento solar que está llegando al planeta.

La tormenta es de una magnitud 4 en una escala que va de 1 a 10. El astrónomo ruso Serguéi Popov explicó que este fenómeno no es extraño en la historia terrestre, ya que se producían eventos similares "incluso cuando aún se desconocía la actividad solar y el campo geomagnético".

Los expertos indicaron que puede causar una variada gama de inconvenientes. Entre otras cosas, mencionaron la posibilidad de fallos en dispositivos electrónicos, que a su vez pueden significar un aumento del riesgo de accidentes, ya que pueden verse comprometidos equipos de navegación y telecomunicaciones.