El huracán Irma, que ya se ha cobrado la vida de 23 personas tras su paso por el Caribe, azota ahora Estados Unidos. El primero en sentir los efectos de la tormenta, una de las más potentes jamás registradas en el Atlántico, es el estado de Florida.

En el marco de los preparativos para el paso de Irma, las autoridades del estado ordenaron la evacuación de 6,3 millones de habitantes de la zona y han decidido suspender el funcionamiento de dos centrales nucleares, las de Turkey Point y St. Lucie.

Ante la amenaza del potente huracán, el número de aviones que salen del estado aumentó drásticamente después de que varios aeropuertos anunciaran que se estaban preparando para suspender los vuelos durante la llegada de la tormenta este fin de semana. Por su parte, el gobernador del estado, Rick Scott, ha definido la situación como "potencialmente catastrófica" y de amenaza para la vida de los residentes.

Además de los floridenses, la orden de evacuación fue también emitida para unos 540.000 residentes de Georgia.