Al menos once civiles han fallecido a lo largo de la última jornada tras los ataques aéreos llevados a cabo por la coalición liderada por EE. UU. en el noreste de Siria. Varios de los heridos en los bombardeos se encuentran en estado crítico.

El objetivos de estos ataques eran posiciones del Estado Islámico en la ciudad siria de Raqa. Sin embargo, la acción ha causado numerosas víctimas entre la población civil.

Siria es testigo constante de bombardeos por parte de la coalición internacional liderada por EE.UU., que acaban con la vida de muchos de sus habitantes.

El pasado 16 de agosto, la coalición internacional liderada por EE.UU. llevó a cabo otro ataque contra el Estado Islámico en Raqa, que se cobró 17 vidas entre mujeres y niños. Además, decenas de personas resultaron heridas durante la acción, que también causó cuantiosos daños materiales en zonas residenciales de la ciudad.

  • El pasado 6 de agosto otro ataque en Raqa dejó 43 muertos y varios heridos.
  • Un día antes, el 5 de agosto, la coalición bombardeó un hospital en la misma ciudad con más de 20 proyectiles de fósforo, un arma prohibida bajo el Protocolo III de la Convención sobre Armas Convencionales.
  • El 4 de agosto, otro ataque en Raqa causó víctimas mortales: siete niños y una mujer.
  • Al menos 60 civiles fallecieron como resultado de un bombardeo aéreo de la coalición el pasado 1 de agosto contra la ciudad de Abu Kamal, en la provincia siria de Deir ez Zor.
  • El 30 de julio, nuevos ataques en Deir ez Zor se cobraron la vida de al menos 10 civiles, entre ellos cinco menores.
  • 6 Otras 18 personas perdieron la vida y 20 resultaron heridas en un ataque en la ciudad de Al Tibeh el pasado 27 de julio.
  • El 25 de julio, varios ataques de la coalición en Raqa provocaron la muerte de 30 civiles