Luego de diez días en la ciudad capital, la diminuta pero milagrosa magen de Santo Domingo de Guzmán regresó este jueves a Las Sierritas de Managua.
Antes de iniciar el retorno a su santuario, la imagen recibió la bendición en la Iglesia Santo Domingo de Managua, para luego ser bailado en los hombros del pueblo previo a la subida en el barco que lo condujo hacia el Gancho de Caminos, recorriendo a su vez las calles del mercado Oriental, donde lo esperaron miles de feligreses quienes lo saludaron agitando pañuelos y quemando pólvora.
Una vez en el Gancho de Caminos, Santo Domingo de Guzmán se topó con la replica de Santo Domingo de Abajo bailando juntos al son de los filarmonicos y la ovación de los presentes.

La seguridad policial se evidenció con la presencia de más de 1 mil 500 agentes de quienes crearon un perimetro de seguridad de tal manera que no se registraran incidentes lamentables, asi lo manifestó el Comisionado Mayor Fernando Borge, Segundo Jefe de Managua.
También se estableció un área para la quema de polvora.
La compañera Reyna Rueda, Secretaria del Concejo Municipal, destacó que esta es una fiesta del pueblo, una tradición que cada año crece más, motivo suficiente para celebrar con fervor al santo patrono de los managuas.

Durante el trayecto de Minguito, el padre Boanerges Carballo, parroco de la Iglesia de Santo Domingo de Las Sierritas, destacó que "las fiestas se han realizado en plena tranquilidad". "Hay mucho fervor y la seguridad no ha faltado, gracias al pueblo y el apoyo de los comites organizadores y la Policia Nacional", manifestó.
A su paso por el Colegio Cristo Rey, las religiosas saludaron la imagen milagrosa que cada año viene a la capital para ser venerada por quienes fielmente piden favores.
La población vestida de huipil, trajes de vaquitas e indios acompañaron el paso del santo promotor del Santo Rosario, al igual que los tradicionalistas como don José Barahona, conocido como Chema Pelón, quien salió al encuentro de la imagen.

"Un año más estamos con Santo Domingo, agradeciendole por la vida, la salud y esas incontables bendiciones que nos permiten celebrarlo. Hoy, a como es tradición, lo acompañaremos hasta Las Sierritas donde permanecerá por todo un año", manifestó.
Otro que no falto en el regreso de Minguito es el Cacique Mayor, Óscar Ruiz, quien con su hermoso penacho y su cortejo saludaba a la poblacion.
"La salud con la que hoy he venido es la que me ha brindado Santo Domingo, me siento agradecido por esta nueva oportunidad de vida. Gracias a Dios, Santo Domingo y quienes todos los años colaboran conmigo como la Alcaldía de Managua, es que he logrado venir a cumplir mis promesas y tradiciones", dijo.

Los niños con la fe inculcada por sus padres y abuelos tambien le bailaron a Minguito, pidiendole bendiciones para su familia.
"Le bailo a Santo Domingo porque me permite tener a mi mamá con vida, ella nos ha enseñado a amar a nuestro santo y pedirle con fe y sibre todo celebrarlo con mucho respeto", expresó el pequeño Carlos Arostegui.
Vuelve a su trono
A eso de las 6:00 de la tarde Santo Domingo entró a la iglesia de Las Sierritas rodeado de devotos y tradicionalistas, quienes durante todo el día caminaron bajo sol, incluso bajo la lluvia, para despedir a la imagen milagrosa.
En la iglesia cientos saludaron con sus pañuelos en alto y la fe desbordada, mientras en las afueras del templo sonaban los cohetes y bombas.
Previo a ello, en La Morita fue despedido por la Mayordoma de las fiestas patronales, alcaldesa Daysi Torres, quien muy emocionada expresó que ha recibido más bendiciones de las que se merece y todo gracias a Dios, a la Virgen y a Santo Domingo de Guzmán.
"Cuando se tiene fe se tiene esperanza, cuando se tiene amor se tiene esperanza. (Estoy) muy feliz porque Dios me ha permitido todos estos años ser parte con mucho honor a Santo Domingo, lo he cargado con mucho respeto, fe, amor, y creo que Dios me ha regalado más en la vida de lo que yo merezco", manifestó.
Afirmó que con la fe puesta en la imagen milagrosa cada año ha pedido por la paz y la tranquilidad de las familias nicaragüenses.
"Un año más que nos permite acompañar a nuestro pueblo, a nuestra comunidad en su fe, en su amor, un año más que le pedimos que interceda ante nuestro padre para que siempre viva la paz, viva el amor, la reconciliación, la prosperidad en Nicaragua", indicó.
Este 2017 ha sido uno de los años donde más se ha logrado observar la devoción por Santo Domingo.
"Ha sido un día muy bonito para todos los que lo venimos a despedir cada diez de agosto", comentó la mayordoma.
La imagen de Santo Domingo de Guzmán fue encontrada por un leñador llamado Vicente Aburto hace 132 años.
Desde entonces son miles los que aseguran haber encontrado en él la cura de enfermedades como el cáncer, tétano o poliomielitis.
Sobre esto contó la señora Bernarda Solano Sánchez, quien desde 1966 viaja por los caminos que recorre la imagen de Santo Domingo de Guzmán pagando promesas de sanación.
"Mi primer promesa ya la cumplí a mis cincuenta años, le pedí por mi hijo que le dio poliomielitis y me lo sanó", explicó.
Su fe a la imagen que mide 20 centímetros hizo que su hijo caminara.
"Yo le pedí a Santo Domingo un 10 de agosto y mi hijo empezó a caminar un 14 de agosto", recordó.
Ahora la promesa no la paga por su hijo, sino para ella, quien ataviada con un bello traje folklórico color anaranjado, llena de collares, aretes y flores cada 1 y 10 de agosto baila al son de los filarmónicos.
A como ella son miles los devotos y personajes vestidos de indios, caciques, pintados, vacas culonas; todos ellos esperan con ansias el nuevo año para volver a peregrinar diez días con el grito ¡Viva Santo Domingo de Guzmán! !Viva, Viva,Viva!
































