Tras varios días de conflicto, las partes involucradas en el eventual racionamiento del suministro de agua a esta capital, pusieron a un lado sus diferencias y prosiguieron hoy la búsqueda de alternativas.

En una primera aproximación de posiciones, representantes del gobierno de la región Lacio y de la Empresa Municipal de Energía y Ambiente (Acea), se reunieron la víspera en la sede del gobierno local a instancias de la alcaldesa, Virginia Raggi, quien consideró el encuentro como un 'diálogo muy constructivo'.

Raggi anunció que los técnicos de ambas partes comenzaron a valorar opciones para evitar el racionamiento lo cual calificó de 'un primer resultado importante'.

En un sentido similar se pronunció el presidente de Acea, Luca Lanzalone, quien describió el encuentro como 'muy fructífero' y añadió que se busca la manera de afectar lo menos posible a los ciudadanos, lo cual estima posible.

Durante la reunión se acordó la conformación de un grupo de trabajo conjunto, encargado de formular propuestas para superar la crisis, el cual sesionará de manera permanente y participará hoy en encuentro con el ministro del Ambiente Giuliano Galletti.

La controversia se originó hace cinco días, cuando el gobierno regional decidió prohibir la extracción del preciado líquido en el lago Bracciano, principal reserva acuífera del área metropolitana a la cual aporta el ocho por ciento del suministro total.

Para el gobernador Nicola Zingaretti la suspensión del bombeo desde el próximo día 28 y hasta el 31 de diciembre es inevitable para proteger el lago, el cual se encuentra actualmente muy por debajo del mínimo permitido y evitar una catástrofe ambiental.

Acea, por su parte, cuestionó la decisión por 'inadecuada e ilegítima' y anunció como respuesta una reprogramación del bombeo con la consecuente afectación para un millón y medio de personas cada día.