Su Eminencia Reverendísima, Cardenal Emérito Miguel Obando y Bravo, invocó al Altísimo al iniciarse el acto de celebración del 38 Aniversario de la Revolución Popular Sandinista en la Plaza La Fe “San Juan Pablo II”, donde se dio cita el pueblo nicaragüense que estuvo acompañado de Jefes de Estado e invitados especiales.

Su Eminencia recordó que “hace 38 años se reunían miles de jóvenes a celebrar el final de una guerra fraticida. Hoy vemos una Nicaragua diferente, una Nicaragua en paz, los niños van a la escuela tranquilos, juegan en los parques, se divierten sanamente, las familias tienen acceso a la educación, la diversión y la salud”.

Indicó que esto costó mucha sangre de hermanos, por lo que “debemos seguir trabajando para conseguir siempre la paz, y por eso le pedimos al Señor esta tarde que colme de bendiciones a nuestro pueblo y pueda seguir trabajando en el desarrollo de nuestra querida Nicaragua, que es la fuente de la verdadera felicidad”.

“Bendice Señor a nuestras familias, que sean siempre formadoras de personas educadoras en la fe y promotoras del desarrollo, bendice e ilumina a nuestros gobernantes para que continúen trabajando por el bien de nuestro pueblo, te lo pedimos por Cristo Nuestro Señor. Amén”, indicó.