El mayor incendio de los últimos años en Panamá, ocurrido en la norteña Zona Libre de Colón (ZLC), fue controlado en la madrugada de hoy, sin que se reportaran víctimas humanas, pero destruyó varios almacenes.

El siniestro comenzó en las primeros horas de anoche y la falta de presión de agua impidió a los bomberos su trabajo en un primer momento, para lo cual debieron extraer agua de mar y lagos cercanos, explicó a periodistas Jaime Villar, director general del cuerpo, quien dirigió las labores en el lugar.

El fuego en el sector denominado France Field es de alta magnitud -dijo- y el contenido de los almacenes que es material seco y electrodomésticos, favorece la combustión y dificulta la extinción, señaló el experto durante el desarrollo de la emergencia.

Para poder controlarlo debieron movilizar múltiples carros bombas de lugares cercanos, incluso de la ciudad capital, además utilizaron remolcadores que lanzaban chorros de agua desde el mar por la proximidad de los depósitos al litoral, mientras que los muros de seguridad bloquearon a los bomberos.

Comerciantes de locales colindantes se apresuraron a evacuar las mercancías, mientras que la extensión del incendio permitieron esa actividad con seguridad y bajo control de la Policía y los rescatistas.

Las llamas eran visibles a distancia desde muchos puntos de la ciudad, que vive el tercer incendio en esta semana, uno de ellos destruyó totalmente un viejo caserón en el casco antiguo, con 16 viviendas y varios establecimientos comerciales, mientras que anteriormente otros siniestros dejaron a decenas de familias sin hogar.

Ayer, en la propia área de France Field, un fenómeno meteorológico conocido como gustnado provocó grandes daños a techos de 15 almacenes, además de lesiones a 36 personas por el desprendimiento de techos en al menos 14 viviendas en la vecina zona urbana, informó la defensa civil.

Se trató de fuertes ráfagas de vientos ciclónicos de hasta 100 kilómetros por hora con poca duración, provocadas por una tormenta, comentó a una televisora local el meteorólogo Enmanuel Velázquez, quien aclaró que la diferencia con el tornado es que no establece conexión entre la nube y la tierra.

Posteriormente, el mismo fenómeno creó una tromba sobre el cercano Lago Gatún, sin que se reportaran daños, expuso el especialista.