Más que un responso abatido, la misa en memoria del excanciller nicaragüense Miguel D’Escoto, celebrada en Lima, fue una colorida y musical fiesta que evocó la fructífera vida del homenajeado.

Creyentes y no creyentes, unidos por la solidaridad, compartieron la misa campesina nicaragüense del cantautor Carlos Mejía Godoi, promovida por el Instituto Cultural Peruano Sandinista y la embajadora de Nicaragua en Perú, Marcela Pérez Silva.

La misa la ofició el sacerdote guatemalteco Efraín de Jesús Pineda, en la iIglesia católica de Santo Toribio de Lima y se cantó en castellano, quechua y miskito.

El tributo a quien fuera el primer canciller del gobierno sandinista tuvo al mismo tiempo el objetivo de solidarizarse con el cineasta peruano y entrañable amigo de Nicaragua Federico García, por el quebranto de su salud.

Participaron diplomáticos de las embajadas de los países de la Alternativa Bolivariana de Nuestra América (Alba), parlamentarios, intelectuales, artistas y dirigentes políticos y sociales.

'Fue una hermosa ocasión para recordar el legado de lucha por la justicia y la paz que nos deja el Canciller de la Dignidad, y que nos compromete a seguir trabajando por el Reino de Dios en la tierra. Ese otro mundo que él supo posible y absolutamente impostergable', comentó la embajadora Pérez Silva.

La sede diplomática nicaragüense abrió un libro de condolencias en el que diversas personalidades escriben palabras de reconocimiento al excanciller.