Los ciudadanos de Rusia y los países latinoamericanos tienen en común la importancia que dan a la justicia y libertad, manifestó el patriarca de Moscú y Toda Rusia, Kiril.

"Un sentido muy fuerte de la justicia y la aspiración a la libertad" son algo que comparten los rusos y los habitantes de América Latina, estimó al recibir en su residencia en el monasterio de San Daniel, en Moscú, a embajadores de países latinoamericanos y caribeños en Rusia.

El primado de la Iglesia Ortodoxa Rusa se mostró seguro también de que Rusia y América Latina pueden "contribuir juntos al entendimiento de cómo debe desarrollarse la economía mundial".

Kiril llamó a trabajar para superar la pobreza, lograr una gobernanza más transparente en el mundo y fomentar la educación.

Constató además que hoy en día "observamos una crisis de la fe cristiana en determinadas partes del orbe terrestre, principalmente en Europa Occidental y América del Norte".

"Son esos países los que fueron los líderes del mundo cristiano, pero ya dejan de serlos", apuntó el patriarca.

No obstante, en América Latina "no venden iglesias para instalar allí instituciones laicas; igual que en Rusia, las iglesias no cierran sino se abren en gran número".

"Eso también lo tenemos en común con los países latinoamericanos: nuestra vida espiritual está al alza", sostuvo el líder religioso.