El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, defendió este martes a Qatar, indicando que Turquía pretende "desarrollar" sus relaciones con ese país, sometido a sanciones que "no son buenas" por parte de Arabia Saudita y sus aliados.

"Permítanme decir de paso que no vemos buenas las sanciones tomadas contra Catar", declaró Erdogan durante un discurso ante embajadores en Ankara.

"Desde Turquía, vamos a continuar y desarrollar nuestras relaciones con Qatar, como con todos nuestros amigos que nos han apoyado en los momentos más difíciles", refiriéndose al golpe de Estado fallido del 15 de julio de 2016.

Arabia Saudita y cinco de sus aliados, incluyendo a Egipto, rompieron las relaciones diplomáticas con Qatar, al que acusan de apoyar el "terrorismo", desencadenando una crisis diplomática importante en Oriente Medio.

Turquía mantiene unas relaciones privilegiadas con Qatar, pero también tiene buenas relaciones con las otras monarquías del Golfo, especialmente Arabia Saudita.

De hecho, si bien defendió a Doha, Erdogan se cuidó de criticar lo más mínimo a Riad, instando a los países miembros del Consejo de Cooperación del Golfo a "resolver sus diferencias por la vía del diálogo".

"Los esfuerzos para aislar a Qatar [...] no permitirán resolver ningún problema de ninguna manera", declaró Erdogan, que elogió la "sangre fría" y el "enfoque constructivo" de Doha.

Arabia Saudita y sus aliados justificaron sus sanciones contra Catar acusando al emirato de "apoyar al terrorismo", una acusación que también esgrimió el presidente estadounidense, Donald Trump.

"Presentar a Qatar como un apoyo del terrorismo, veo en eso una acusación grave", declaró Erdogan. "Los conozco bien [a los dirigentes de Qatar] y si ese fuera el caso, yo habría sido el primer jefe de Estado a hacerles frente", agregó.

"En este asunto, algunos están maquinando algo, pero nosotros todavía no hemos logrado identificar quién está detrás de este juego", añadió enigmáticamente el mandatario turco.

Partiendo del hecho de que mantiene relaciones de amistad con Doha y cordiales con Riad, Erdogan inició el lunes una "diplomacia telefónica" activa, hablando con una decena de dirigentes, incluyendo los de Qatar, Arabia Saudita, Rusia y Francia.

"Estamos dispuestos a asumir todas nuestras responsabilidades para encontrar una solución a los problemas que atraviesan Catar y los otros países", apuntó.