El presidente ruso, Vladimir Putin, analizó hoy con su similar turco, Recep Tayyip Erdogan, la situación en torno a Qatar, luego de que al menos siete países rompieron relaciones diplomáticas con Doha, en su mayoría musulmanes.

Durante la plática telefónica, realizada por iniciativa de Erdogan, ambos estadistas llamaron al diálogo en la actual crisis diplomática y a buscar soluciones de compromiso para dejar atrás el diferendo, indicó el vocero del Kremlin, Dmitri Peskov.

Al respecto, el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, declaró que su país deseaba desarrollar los nexos con todas las naciones del golfo Pérsico y evita inmiscuirse en los asuntos internos de los Estados de esa región.

El conflicto subyacente entre Qatar y Arabia Saudita llevó al actual diferendo, en el que el reino saudita, Bahrein, Emiratos Árabes Unidos y Egipto casi al mismo tiempo rompieron relaciones, para después sumarse a ese grupo Libia, Marruecos y las islas Maldivas.

Para el experto Vladimir Evseev del grupo Valdai, 'Siria se convierte en campo de batalla entre intereses cataríes y sauditas por la hegemonía en la región, en la que pierde claramente Doha'.

Los sauditas apoyan a grupos armados en Siria, incluido al extremista Frente Al- Nusra, mientras se sospecha que Qatar pertrecha a otros armados, incluido al terrorista Estado Islámico.

Riad parece castigar a Doha por su posición de buscar una política de reconciliación con Irán, el principal contrincante geopolítico en la región fuera del mundo sunita, una corriente del islam más ortodoxa.

Por lo pronto, la mayoría de las naciones que rompió nexos con Qatar lo acusó de su posible suministro de materiales bélicos a grupos armados terroristas en esa región.

Además de suspender los nexos, varios países árabes anunciaron la paralización de los viajes hacia y desde la pequeña nación, rica en yacimientos de gas, así como la expulsión de diplomáticos.

Los mercados bursátiles nacionales se unieron a la reacciones en el orbe con una leve baja de la cotización del rublo frente al euro y al dólar, luego de un leve retroceso de la cotización del petróleo.