Al arribar este 28 de abril al 30 aniversario de la partida física del internacionalista norteamericano Benjamin Linder, los reconocimientos a su legado se siguen presentando desde diferentes artículos dedicados a su memoria.

Este viernes, el periodista y activista Norman Stockwell escribió un artículo titulado “Ben Linder - Un símbolo de Solidaridad”, para el portal The Progressive, en el que repasa el impacto que tuvo Linder en las comunidades nicaragüenses y la tragedia que significó para el pueblo nicaragüense su asesinato por miembros de la contrarrevolución, financiada por el gobierno de Estados Unidos.

Los padres de Linder, y otros parientes, fueron abordados esta semana para expresar sus pensamientos y emociones tras 30 años de la muerte de este héroe solidario.

La madre de Benjamin Linder, Elisabeth Linder, dijo que nunca indujo a su hijo para convertirse en activista. ”Nunca le dijimos a nuestros hijos qué hacer", dijo esta semana desde su casa en Portland, Oregon. "Se graduó como ingeniero y pensó que podría hacer algo bueno", dijo.

Anita Hecht, prima distante de Benjamin, hizo notar que este Héroe de la Solidaridad “era una persona alegre y conocida en Nicaragua como malabarista y uniciclista”, lo que era parte de su identidad, junto a su activismo político.

Los padres de Ben Linder, David y Elisabeth, junto con su hermano John y su hermana Miriam, viajaron a Nicaragua para el funeral. Cuando los Linders regresaron a Estados Unidos, se les pidió que testificaran ante el Congreso estadounidense sobre la muerte de su hijo.

"Fue horrible", recuerda Elisabeth Linder tres décadas después. "Fuimos a Washington DC de regreso del funeral de Ben. Connie Mack, congresista de Florida, esencialmente dijo que nos habíamos buscado esta situación, porque Ben sabía que estaba en una zona de peligro, aquello fue terrible”.

Anthony Lewis escribió en The New York Times calificó aquella audiencia como “La Más Cruel” y comparó las acciones de Mack con las descaradas acciones del senador Joseph McCarthy. El representante Connie Mack (R-FL) respondió con una carta al Times: "Como le dije a los Linders, la política exterior de los liberales es una de apaciguamiento, de obtener la paz a cualquier costo. Pero la política que yo suscribo, la que siento que esta nación debe seguir, es el enfoque conservador -el que busca la libertad".

El artículo recuerda que el entonces presidente de EEUU, Ronald Reagan, nunca se refirió directamente al caso de Linder, pero sí lo hizo su vicepresidente, George H.W. Bush, quien fue confrontado durante un evento en Dakota del Sur por John Linder, hermano de Ben.

Bush le dijo a John: “Sabes, la política del gobierno de EEUU es apoyar a la contra, tu hermano estaba apoyando a personas… del otro lado… así que él hizo su elección”.

“Pero tal vez la historia demostró que ‘el otro lado’ era el correcto”, comenta el autor.

Elisabeth Linder reflexiona luego de tres décadas sobre el legado de su hijo:

"La lección es que es posible hacer cosas buenas personalmente, individualmente, si uno puede averiguar dónde y cómo". Y tal vez Ben lo dijo mejor: "Cualquier cosa que puedas hacer debe ser hecha, así que elige tu herramienta preferida y empieza”.