El Presidente del Banco Central de Nicaragua, compañero Ovidio Reyes, presentó a los diputados en la Asamblea Nacional, los principales logros económicos del país en el 2016, que tienen su base en el modelo de diálogo y consenso que promueve el Gobierno Sandinista con todas las fuerzas sociales y productivas.

"En el 2016 Nicaragua continuó registrando un desempeño macroeconómico positivo, reflejado en resultados económicos y financieros sólidos, que apuntalaron un crecimiento robusto por sexto año consecutivo", dijo Reyes a los legisladores.

Destacó que durante los 12 meses del 2016, la actividad económica mantuvo un buen dinamismo, mientras la inflación permaneció baja.

Nicaragua presentó un crecimiento económico del 4.7 %, impulsado por el desempeño de las actividades de servicios, principalmente comercio, intermediación financiera, administración pública y defensa, seguido de las actividades agropecuarias e industria manufacturera.

"El manejo de las finanzas públicas continuó siendo estable, la deuda pública como porcentaje del PIB reduciéndose, las reservas internacionales se mantuvieron en niveles adecuados, mientras que el sistema financiero permaneció sano", agregó Reyes.

Subrayó que el salario nominal creció en un 6.3%, por su parte la política fiscal se mantuvo estable y las reservas internacionales brutas se mantuvieron en niveles optimos alcanzando en diciembre un saldo de 2,448 millones de dólares.

Igual se subrayó que la cartera de crédito creció un 18.4 % y los depositos aumentaron un 8.6 %. La inversión extranjera directa fue de 1442 millones de dólares y el déficit de cuenta corriente se ubicó en 8.6 % del PIB, menor en 0.4 puntos porcentuales con relación al 2015.

Reyes subrayó que la economía nicaragüense se desarrolló en un entorno mixto a nivel internacional, dado que el 2016 la economía mundial experimentó eventos económicos que generaron incertidumbre, en un contexto de moderado crecimiento, bajos precios de materias primas y bajas tasas de interés e inflación.

Los bajos precios internacionales del combustible continuaron favoreciendo el ingreso disponible y el consumo, tendencia que también fue respaldada por el empuje de la inversión en infraestructura.

“Así en un contexto de bajos precios internacionales y menor comercio mundial, la demanda interna de consumo e inversión presentó un mejor dinamismo que la demanda externa neta", puntualizó el presidente del BCN.