Doña Susana Arévalo García es una artesana de Masaya que ha conquistado a más de uno con sus confecciones tejidas a mano.

Sus productos van desde hamacas de tamaño familiar y bolsos, hasta su producto estrella, los collares tejidos con manila de colores “chillantes”.

Explica que estos productos que fueron tradicionales en su momento, han retomado popularidad ahora con materiales más modernos.

“Está pegando en moda bastante, porque estas mochilitas y estos collares eran viejos diseños que se hacían de cabuya y de pita y últimamente está viniendo otra vez. Entonces como yo tengo la experiencia porque mi Papá tenía el taller en la casa, nos fue enseñando poco a poco cómo se hacía una hamaca, un chino, las orillas. Entonces yo solo con ver ya doy, porque soy vieja de hacer esto”, señala mientras da puntadas en su punto de ventas en el Parque Nacional de Ferias.

feria

Para la artesana, la creación del Ministerio de Economía Familiar y el Parque Nacional de Ferias ha sido una gran oportunidad de promover su arte, llevando los productos a la mano del consumidor y teniendo mejores ganancias.

“Me ha resultado a mi porque he vendido mis productos. Yo no saco cantidad, saco poco y lo puedo ofrecer aquí en el parque nacional de ferias”, comenta.

Doña Susana trabaja invirtiendo nuevamente sus ganancias y haciendo subsistir su hogar con las piezas que elabora con gran dedicación, unos 20 productos en total a la semana.