La Compañera-Vicepresidenta Rosario Murillo dio a conocer la entrega a la Embajadora de Nicaragua en Alemania, compañera Karla Beteta, de una serie de objetos con alto valor histórico, que están relacionados con la participación de nuestro país en la X Exposición Universal efectuada en París entre el 6 de mayo y el 31 de octubre de 1889, para conmemorar el Centenario de la Revolución Francesa.

La Compañera Rosario explicó que dentro de esos objetos, verdaderas reliquias históricas, se encuentran el Pabellón de Nicaragua, diseñado por el famoso arquitecto francés, Stephen Sauvestre, conocido por ser uno de los que contribuyeron a la construcción de la famosa Torre Eiffel; la bandera izada en aquella ocasión; y una daga elaborada con madera nicaragüense, sobre la que aparece un grabado de la Ruta del Canal Interoceánico de Nicaragua y un sello postal de la época.

“Esas dagas las recibían como regalo los visitantes del pabellón. Son objetos con 128 años de antigüedad”, comentó la Compañera Rosario.

Estas reliquias fueron entregadas a la Embajadora Beteta por Monseñor Fernando Lamas-Pereyra, sacerdote de origen peruano, quien explicó que le fueron heredados por María Mercedes de Medina, una mujer de origen nicaragüense radicada en Suiza hasta su fallecimiento en 2012 a los 92 años de edad.

El sacerdote, por su parte, relató a la Embajadora Beteta las increibles historias detrás de estos objetos:

“Conocí a María Mercedes de Medina en una misión religiosa en 1983 en Ginebra, Suiza. Congeniamos rápidamente gracias a nuestros orígenes latinoamericanos. Fui su consejero espiritual y le acompañé hasta los últimos días de su existencia. Después de largas conversaciones me fui internando en el universo de los Medina, una familia que vivía al ritmo de su lejano país (Nicaragua)”.

Los Medina se habían establecido en Europa por negocios con la banca inglesa. En efecto, Mercedes se sentía orgullosamente nicaragüense. Nació en 1920 en la sede diplomática de Nicaragua en París – en extraterritorialidad, en donde su padre Tomás Francisco de Medina y Wheelock ejercía como Encargado de Negocios, primero, y Ministro Plenipotenciario después.

El abuelo de Mercedes, José Francisco de Medina y Salazar vivía entre París y Londres atendiendo los negocios familiares. En 1886 su país, le había encargado la organización del Pabellón de Nicaragua para la Exposición Universal de París. Entre los objetos que conservó Mercedes toda su vida se encontraba uno con significado especial: la bandera nicaragüense que había lucido el pabellón de Nicaragua. Mercedes de Medina falleció el 8 de octubre del 2012 en Lausanne, Suiza a los 92 años de edad, sin dejar descendencia.

“Heredé estas reliquias personales que Mercedes preservó con mucha devoción. Algunos coleccionistas me han ofrecido adquirir estas piezas, pero ¿cómo vender un símbolo patrio? Decidí cederlos a quienes en realidad le pertenecen: La Nación Nicaragüense, ya que por pequeños que sean, considero que son una parte importante de su historia”

“Hemos invitado ya a Monseñor Lamas-Pereyra para venir a entregarnos a esas reliquias aquí en Nicaragua; reliquias que vamos a conservar como algo tan valioso, como esa representación de nuestro país en aquel tiempo, hace ya dos siglos, con el valor que tienen, con el valor que les damos, los vamos a recibir en cariño y respeto”, afirmó la Compañera-Vicepresidenta.

FOTOS:

Reliquias

Foto: Bandera de Nicaragua izada durante la Exposición Universal de Paris de 1889

Reliquias

Foto: Pabellón de Nicaragua en la Exposición Universal de Paris de 1889

Reliquias

Reliquias

Foto: Daga de Madera con mapa del Proyecto de Canal de Nicaragua