Los pastorcitos Francisco y Jacinta Marto, niños videntes de la Virgen de Fátima hace 100 años, serán declarados como santos de la Iglesia Católica tras el vía libre dado hoy por el Papa Francisco, informó la Sala de Prensa del Vaticano.

El Papa aprobó este jueves la validez de un "milagro" atribuido a la intercesión de los dos beatos, dando paso a su próxima canonización, tras una audiencia privada con el cardenal Angelo Amato, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos del Vaticano, quien le sometió a su escrutinio los documentos referidos al milagro.

El líder católico rubricó el decreto con el que certificó el hecho milagroso, del cual todavía no se tienen mayores detalles.

La pequeña Jacinta nació el 11 de marzo de 1910 y murió el 20 de febrero de 1920; su hermano Francisco nació el 11 de junio de 1908 y murió el 4 de abril de 1919. La tercera niña que asistió a las visiones fue una prima de ellos, Lucía Dos Santos, nacida el 22 de marzo de 1907 y fallecida apenas en 2005.

Siendo niños de siete, nueve y 10 años tuvieron una serie de visiones de la Virgen María entre el 13 de mayo y el 13 de octubre de 1917 en el paraje conocido como Cova da Iria, cerca de su pueblo natal de Fátima, al centro de Portugal.

Los pequeños habían ido a pastorear a sus ovejas cuando, sobre una encina, advirtieron la aparición de una mujer "más brillante que el sol", con un manto con bordes dorados y con un rosario en las manos, que les pidió que volvieran al mismo día y a la misma hora durante cinco meses consecutivos.

Tras una inicial incredulidad de los lugareños, la noticia sobre las apariciones de la Virgen se difundió rápidamente y para las siguientes manifestaciones se congregaron miles de personas.

Además de las visiones, los niños recibieron tres mensajes que transmitieron al obispo. Dos de ellos fueron publicados inmediatamente, pero el tercero se mantuvo en secreto durante décadas, hasta que fue revelado en el año 2000.

Este tercer secreto, escrito por Lucía (que se convirtió en monja después), despertó incontables especulaciones, especialmente por la decisión de sucesivos Papas de mantenerlo bajo estricta reserva. Al mismo tiempo, la advocación de la Virgen de Fátima se convirtió en una de las más queridas de la catolicidad.

El proceso de canonización de los hermanos Jacinta y Francisco fue iniciado formalmente el 30 de abril de 1952. Fueron beatificados el 13 de mayo del año 2000 por el Papa Juan Pablo II, durante una visita apostólica al Santuario de Fátima.

El Papa Francisco tiene previsto volver a Fátima entre el 12 y 13 de mayo próximo, para celebrar los 100 años de las apariciones marianas. Aunque el Vaticano aún no lo confirma, con toda probabilidad el pontífice argentino canonizará a los pastorcitos en el santuario.