El coordinador del Programa Nacional de Salud Aviar Ronaldo Chaves reiteró hoy a los avicultores costarricenses mantener una vigilancia permanente en las granjas y dar inmediato aviso a las autoridades sobre muertes anormales de aves.

La alerta la tenemos desde hace años, apuntó Chaves a la prensa al comentar la recomendación del Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (Oirsa), con sede en San Salvador, a avicultores y autoridades de Centroamérica, México y República Dominicana de fortalecer la medidas de bioseguridad para prevenir la gripe aviar.

La alarma de Oirsa tuvo su antecedente en el estado de alerta máxima decretado por la Organización Mundial de la Salud ante la rápida propagación de brotes de influenza aviar en diferentes naciones, el más reciente de ellos en Chile.

'En 2014 hubo un sacrificio de alrededor de 30 millones de aves en México por un virus A H7N3, de alta patogenicidad y por eso no es de ahora que estamos en alerta', aseveró Chaves, según el informativo digital crhoy.com.

Destacó que desde entonces el Servicio Nacional de Salud Animal de Costa Rica tomó medidas preventivas como capacitaciones en empresas, y fortalecimiento de equipos en campo y en laboratorio.

Existen virus de alta y baja patogenicidad, indicó el coordinador del Programa Nacional de Salud Aviar y explicó que el caso de Chile es de baja capacidad de producir enfermedades en huéspedes susceptibles, por ello afectó solo a entre 300 mil y 350 mil pavos.

Esa cifra resulta pequeña si la comparamos con la de México en 2014 o los 40 millones de aves sacrificadas en Estados Unidos en el 2015 por un virus de alta patogenicidad.