Desde tiempos memoriales nuestros antepasados han utilizado diferentes materiales para elaborar verdaderas piezas de arte, entre estos se encuentra la jícara.

Y aunque doña Concepción Ortiz conoce muy poco de esta historia, sí sabe perfectamente de qué edad inició a hacer sus primeros dibujos en el fruto del árbol de jícaro.

Originaria de Diriamba, pero por azares del destino se movió junto a su madre al municipio de Nandasmo, lugar donde muchas mujeres se dedican a elaborar bellas creaciones con sus manos, utilizando la jícara y una pequeña cuchilla.

“Este trabajo desde muy chavalita lo miraba que lo hacían, y lo seguí por tradición familiar, lo hacia mi mamita y mis tíos, después fue aprendiendo a hacer dibujos y ahora hago bastantes diseños”, menciona doña Concepción, que este fin de semana en el Parque Nacional de Ferias brindó una demostración de cómo con paciencia y mucha dedicación puede elaborarse bonitos y extraordinarios diseños con ese material que muy poco valor le damos cuando lo vemos tirado en el piso.

Este fin de semana en el Parque Nacional de Ferias se reconoció el esfuerzo que mujeres artesanas del jícaro, el comal, la olla, el perol, y el Molenillo.

Por tal razón doña Concepción pudo dar una amplia explicación de su arte, el cual le ha permitido dar alimentos, estudios y valores a sus tres hijos, a sus nietos.

“Este arte nos ha sacado adelante, porque si no tengo para comprar una libra de arroz, hago esta jícara y viene usted y me la compra, yo ya tengo para comprar mi libra de arroz, no tengo necesidad de irla a fiar”, relata esta señora.

A estar alturas de sus 65 años ya no se acuerda cuántos diseños ha elaborado, pero sí dice sentirse muy orgullosa por lo que hace. “Yo hago cualquier adorno calado en la jícara o decorado, porque si la pelo toda la jícara, la puede pintar con pintura y ya se ve diferente”

“Hacer un diseño se debe tener paciencia bastante, tiene mucho trabajo, y cuando se coce se trabaja una jícara blanca, mucha gente le gusta la jícara blanca”.

Hay diversidad de jícaras, la redonda se le conoce como la Sabanera, la jícara larga es la llamada Castilla y se utiliza para hacer vasos donde usted ha probado ricos pinolillos o pozoles.

Las marucas de Estelí en Parque de Ferias

Pero en este lugar, no solamente hubo jícaras, también las familias pudieron degustar de las sabrosas “Marucas” una combinación de güirilas, queso y pollo, que es cocinada a la plancha.

La idea de este novedoso producto surgió en el municipio de Estelí, su creadora María Rodríguez, a quien muy niña le decían Maruca, algo que no le agradaba, pero ahora le ha resultado toda una innovación porque ha logrado instalar dos negocios en Estelí y ahora oferta su sabroso alimento en Managua en el Parque Nacional de Ferias.

“Es un producto muy nicaragüense y cien por ciento esteliano, tiene mucha aceptación por la combinación de sabores y eso a la gente le ha gustado. La maruca nace con la idea de innovar nuevos sabores a base de güirilas que se come con cuajada y crema, pero queríamos hacer un producto nuevo y así surgió la maruca”.

Este platillo se puede degustar con pollo, queso, quesillo y otros ingredientes.

Este fin de semana el Parque Nacional de Ferias estuvo muy visitado, porque llegaron de todos los barrios a comprar muchos artículos para el hogar, además de frutas, comida, textiles, muebles y una amplia variedad de productos nacionales.