Bratislava, Eslovaquia.- Con la magistral actuación de la Compañía de Baile Folclórico Lúčnica de Eslovaquia y presentaciones del folclor nicaragüense por parte del Grupo Sacuanjoche se mostró la riqueza de las tradiciones de ambos pueblos unidos por la convicción de que la diversidad es una fuente de enriquecimiento mutuo y que la interacción cultural es una fructífera fuente de paz y hermandad.

En el teatro capitalino Ružinov un multidinario y variado público de diversas latitudes presenciaron la fuerza, sincronismo y alegría de los bailarines eslovacos y nicaragüenses, que con su elevado nivel artístico dejaron huellas del carácter único del folclor, sus trajes, músicas y costumbres.

Lúčnica, es el ballet folclórico más conocido de Eslovaquia a nivel internacional y se han presentado en muchas partes del mundo divulgando la cultura tradicional eslovaca. Este año llegarán a nuestro país para compartir con el pueblo nicaragüense las diferentes manifestaciones de la cosmovisión eslovaca a través de sus bailes y de igual forma conocerán de cerca nuestra identidad cultural.
Durante la velada artística Lúčnica dedicó a Nicaragua especialmente la pieza “Bienvenida a la Primavera”, en la cual una virgen coronada porta un árbol de la vida. La primera bailarina del ballet comentó que se trata de “un símbolo de esperanza y de alegría, una expresión de los mejores deseos de que Nicaragua siga prosperando para el bien común de su pueblo”.

Gracias a al empeño del Maestro y Coreógrafo nicaragüense, Miguel Méndez - quien radica en Bratislava desde los años ochenta- 40 miembros de este grupo de danza se presentarán a finales de octubre en el Teatro Rubén Darío y en otras ciudades nicaragüenses en el marco de la celebración del Centenario de nuestro máxime Poeta Rubén Darío.

“Con mucho amor por mi patria he enseñado a los eslovacos a bailar tanto el Palo de Mayo como los sones del Pacífico nicaragüense y este año cumplo el sueño de llevar al famoso Ballet Folclórico Lúčnica a Nicaragua para mostrarle a nuestros niños y a las familias nicaragüenses las manifestaciones culturales de este país del este europeo. La cultura enaltece al ser humano y por eso es importante que los jóvenes y todos creamos en ella y en sus tradiciones y costumbres”, señaló el Compañero Miguel Méndez.

La Embajadora Beteta, quien presidió el acto resaltó la dimensión de este proyecto cultural: “Con el intercambio de culturas abrimos una vía para poder cooperar, compartir y colaborar en objetivos afines como la paz, la amistad entre los pueblos y la solidaridad, de tal forma que, a través de esa interacción basada en el respeto y valoración de la diversidad cultural propia y ajena, estamos fortaleciendo las relaciones bilaterales y el diálogo intercultural entre Nicaragua y Eslovaquia.”

Un instante emotivo entre tanta alegría, fue la entonación de los himnos nacionales de ambos países y la entrega de la bandera de Nicaragua al Ballet Folclórico Lúčnica. “Desde ya sean bienvenidos a la patria del infinito Darío y del inmortal Sandino, nuestra Nicaragua libre, donde vivimos tiempos de hermandad y unidad, tiempos de progreso y paz, tiempos de victorias y donde estoy segura sentirán la hospitalidad del pueblo nicaragüense y del buen gobierno del Presidente Ortega y la Cra. Rosario Murillo", expresó la diplomática nicaragüense.

El evento concluyó con una presentación sobre las bellezas turísticas de Nicaragua y una degustación de ron y café nicaragüense, al ritmo de palo de mayo entonado en vivo por el grupo Xolotlán.