Nicaragua reiteró que el Acuerdo de París no da solución a los impactos del cambio climático, durante la reunión de inicio de período para la firma del Acuerdo de París en Naciones Unidas, que se desarrolló en Nueva York.

Durante la reunión, el doctor Paul Oquist, Ministro de Políticas Públicas, indicó que el Acuerdo de París no ayuda al cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible número 13 (“Tomar acciones urgentes para combatir el cambio climático y sus impactos”), produciendo una incoherencia de políticas globales y falta de sinergia entre la política de desarrollo y la política climática.

Expuso que el Acuerdo de París no frena el alza de temperatura a 2°C con esfuerzo a reducir a 1.5°C.

"Ese mundo de alza de 3°C se traduce en menos agua, menos comida, reducciones en la salud y el bienestar. Tres de los resultados principales son: se incrementará el número de personas con hambre de 795 millones a 2 mil millones de personas; en lugar de mejor salud, habrá alrededor de 250 mil muertes adicionales al año debido al estrés de calor, diarrea y muerte por la difusión masiva de vectores que llevan a la malaria, dengue, chikungunya y zika, incluyendo a Norteamérica y Europa. A la vez podría haber 45 millones de refugiados y 9 millones de personas internamente desplazadas. Evitar los estragos del cambio climático es “un imperativo moral”, tal como lo ha señalado su Santidad el Papa Francisco en su Encíclica Laudato Sí", señaló Oquist.

El representante de Nicaragua señaló que el Acuerdo de París tampoco da solución a los impactos del cambio climático.

"No hay financiamiento para pérdidas y daños, y peor aún pretende que los países en desarrollo renunciemos a exigir compensación por pérdidas y daños, y a que se perdonen las responsabilidad jurídicas de los países causantes del problema. La solución basada en información científica, cuantificable, verificable y transparente sería indemnizaciones a los países que sufren las consecuencias sin haber causado el fenómeno de los países que históricamente han sido los mayores emisores, tal como propuso el Presidente Daniel Ortega Saavedra en su mensaje a la 70 Sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas", indicó.

Oquist también remarcó que el Acuerdo de París está dentro del marco de la Convención de Naciones Unidas sobre Cambio Climático y no afuera, y que no debe ser utilizado para negar a los miembros de la Convención sus derechos de participación y financiamiento, o la vigencia de principios de la Convención como las responsabilidades comunes pero diferenciadas y la equidad.

"No es ético, ni congruente invocar los derechos humanos en el Acuerdo y a la vez pedir a los países en desarrollo a renunciar a sus derechos legales, incluyendo el derecho a compensación por daños y el derecho de litigar responsabilidades jurídicas. Al contrario hay que enfatizar sus derechos legales a indemnizaciones por daños que han sufrido por los cuales otros son responsables. Esto es un principio fundamental de todos los sistemas éticos y legales del mundo", valoró.

Explicó que el Acuerdo de París no debe convertirse en un nuevo nivel de condicionalidades, controles o imposiciones sobre los países en desarrollo.

Oquist manifestó que se espera que los países desarrollados asuman sus responsabilidades, que incrementen cuanto antes sus niveles de ambición en mitigación, financiamiento y otros medios de implementación.

"Solo así, podremos efectivamente crear las condiciones para salvar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, a las generaciones futuras, a la Madre Tierra y la vida misma", aseguró.