Vestidos con atuendos tradicionales, algunos pintados de negro y las infaltables vacas culonas y la música de chicheros, daban el toque de festejo a esta tradición religiosa característica del departamento de Managua.

Al lugar se hizo presente la Mayordoma de las fiestas de Santo Domingo de abajo, la compañera Cecilia Altamirano, quien destacó que la participación de la feligresía católica del municipio de Ciudad Sandino y todas las zonas aledañas.

“Una vez más estamos celebrando a nuestra santo con mucha devoción, salimos de San Andrés de la Palanca desde tempranas horas en compañía de nuestros hermanos y recorrimos algunos barrios de nuestro municipio para luego enrumbarnos hacia los barrios de Managua para que luego permanezca en la iglesia del barrio Cristo del Rosario” añadió Altamirano.

De igual manera, la mayordoma hizo un llamado a toda la feligresía a disfrutar de estas fiestas religiosas en completa calma y con la devoción que caracteriza a los nicaragüenses, los que honran con sus promesas las tradiciones y nuestra cultura.

Por su parte el sacerdote de San Andrés de la Palanca, el padre Carlos Aguirre, destacó que las fiestas se han desarrollado en completa calma y agradeció a las autoridades involucradas por el apoyo que han brindado en el desarrollo de estas fiestas religiosas.

“Estas fiestas se han desarrollado en mucho orden y con mucha devoción, agradecemos a las autoridades de la Policía Nacional porque han garantizado el orden durante el trayecto del recorrido de igual manera agradezco el apoyo que hemos recibido por parte de la señora alcaldesa y de todo su gobierno municipal” destacó el religioso.

El sacerdote hizo mención de que los seguidores de Santo Domingo de abajo, como popularmente se le conoce, ya están preparados para el encuentro con la otra réplica de Santo Domingo, los que este próximo diez de agosto realizarán el topo en el gancho de camino.

“ya estamos preparados para el diez de agosto, cuando nos encontraremos con la otra imagen del santo y así unirnos los dos pueblos, si bien es cierto es la misma imagen pero son dos devociones, la de Santo Domingo de abajo y la del santo de las sierritas y considero que es el amor que le tenemos a esta imagen el que nos permite seguir con esta tradición que inició desde 1930” destacó el sacerdote.

Por su parte la ciudadanía se hizo presente en esta celebración, algunos por devoción religiosa y otros por mantener el acervo cultural de nuestro país.

Karen Murillo, quien cargaba en hombros a su pequeño hijo, destacó que hace un año recibió un milagro de este santo y es por ello que le baila y continuará haciéndolo hasta que tenga vida.

“todos los años he venido a las fiestas de Santo Domingo de abajo, pero este año es una ocasión muy especial porque el año pasado sufrí un accidente durante las fiestas del santo y yo le prometí que si yo me recuperaba, yo le iba a bailar con mi hijo en hombros, esta es una promesa que voy a pagarla el resto de mi vida” añadió Murillo.

Los trabajadores de la Alcaldía de Managua también se hicieron presentes en esta festividad, garantizando la limpieza de las calles.