Ana Gutiérrez Sorainen es una dama de hablar pausado, segura de sí misma y de sus principios. El talento de esta intelectual achuapeña ha trascendido puertas en Finlandia a punta de esfuerzo, dedicación y, sobre todo, llevando con orgullo sus raíces nicaragüenses.

En una conversación con Ricardo Alvarado, embajador de Nicaragua en el país nórdico, Ana, nacida en el seno de una familia trabajadora, liderada por una abnegada madre, costurera de profesión, trae a la memoria recuerdos de sus tiempos de mocedad, impregnados de libertad revolucionaria y anhelos de progreso: “En 1982 me fui becada a la Isla de la Juventud, en Cuba. En el 88 me mudé a Santiago de Cuba, para estudiar periodismo. Tres años después conocí a un muchacho finlandés que había estado en Nicaragua y -sonríe con dulzura- que sigue siendo el compañero de mi vida”.

Y agrega con un tono de voz suave, relajado: “Nos trasladamos a Finlandia. Aprendí el finés y estudié periodismo, andragogía y filosofía en la Universidad de Tampere y, para 1995, ya teníamos dos lindas hijas. Llevo muchos años enseñando español en diferentes institutos para adultos, y como traductora para dos agencias, una de turismo y otra de asuntos sociales”.

Persona emprendedora y con un amplio sentido de servicio hacia los demás, Gutiérrez Sorainen también ha incursionado en la arena política finlandesa. Fue concejala, del año 2008 al 2010, por el Suomen Sosialidemokraattinen Puolue (Partido Socialdemócrata de Finlandia) y, en 2011, candidata al Parlamento en la lista del partido ecologista Vihreät (Liga Verde).

“La razón de ello fue principalmente la colaboración con un partido (Vihreät) cuyas ideas sobre la migración, la ayuda al desarrollo, el medio ambiente y las políticas sociales y de salud estuvieran acordes a mis principios”, afirma.

Para Ana no fue fácil hacer campaña política con pocos recursos económicos: “Vivimos en una cierta democracia del euro. La cantidad de euros que se posee determina el éxito del candidato”, expresa nuestra compatriota, reconocida y respetada escritora, asidua colaboradora en diferentes medios de comunicación en Finlandia.

Acuciosa estudiosa de la sociedad nórdica, advierte con preocupación: “Otra llave del éxito en la democracia de hoy, parece ser el discurso populista en contra de los inmigrantes, de la inmigración y del islamismo. Son pocos los que critican y ofrecen soluciones a las malas políticas migratorias. La gran mayoría de los políticos del ala ultraderechista se dedica a dibujar escenarios negativos de los inmigrantes y del islamismo. Además el nacionalismo excluyente parece cobrar adeptos, debido al desgaste económico que sufren las sociedades, como la finlandesa”.

Apasionada por el periodismo analítico y objetivo, escribe artículos desde el año 2008 para el periódico digital Uusi Suomi (Nueva Finlandia, portal con más de 300,000 visitantes únicos por semana).

“Llevo ya siete años escribiendo en finés en ese diario sobre temas políticos, a veces también sobre América Latina y demás temas internacionales”, observa la intelectual nicaragüense.

También, con esa vocación que dura toda la vida, un año más tarde, en 2009, Ana fundó el diario digital, en español, Descubriendo Finlandia. Comenta que deseaba escribir sobre lo que ve y vive en Finlandia. Y así lo ha hecho, de manera constante, elevando su sólida y persuasiva voz en defensa de los derechos humanos, la justicia y la paz, invocando la fraternidad entre los pueblos.

Digno ejemplo de la mujer nicaragüense en Europa nórdica, Gutiérrez Sorainen reside con su familia en Ikkala, un pequeño pueblo campestre del sur de Finlandia. De Cuba y Nicaragua asegura añorar la alegría espontánea de la gente, los amigos, los familiares. En invierno extraña el calor y la luz, lo que es contrarrestado, como una especie de rompehielos, con la calidez de sus hijos, su esposo y amigos.

“No hay frío ambiental o humano que te doblegue cuando el calor del cariño de los que quieres te acompaña”, exterioriza y seguidamente responde con fluidez y convicción, degustando una taza de café nicaragüense, una serie de preguntas.

¿Qué te parece la jornada “Orgullo de mi país”?

Creo que las palabras orgullo y país significan el amor por lo propio, por lo que somos y hacemos. Me parece magnífico que a las nuevas generaciones se les inculque el amor por lo propio nicaragüense y por todo el medio ambiente, sociedad, pensamiento y cultura que les rodea. Sentirse orgulloso de su patria es un motor que impulsa a seguir esforzándose cada día por hacer las cosas y la vida mejor. Nicaragua merece hijos e hijas que la amen y luchen por hacerla avanzar.

¿Cómo te vinculas con Nicaragua desde Finlandia?

Principalmente a través de mis familiares y amigos que me mantienen al tanto de lo que sucede a su alrededor. Vivo Nicaragua, con sus fiestas, alegrías y retos, a través de las experiencias de mi mamá y hermanas, en Managua y en Achuapa. Leo también los diarios y, a veces, veo la televisión y escucho emisoras de radio. En mi trabajo he impartido charlas sobre la cultura y la historia de Nicaragua. Una de las clases más populares ha sido sobre la Navidad en Nicaragua y sus tradiciones. La verdad es que el amor por la tierra que me vio nacer no se apaga con la distancia y el tiempo.

¿Nicaragua-Finlandia, el porvenir?

Creo que los 30 años de cooperación entre estas dos grandes naciones han creado lazos de hermandad muy fuertes. Nicaragua se ha metido y anidado en el corazón de muchos finlandeses. Existe una base de conocimiento amplia sobre Nicaragua. Desde este punto de vista, comparada con otros países de Centroamérica, Nicaragua tiene una posición especial para la promoción y desarrollo de la inversión económica y relaciones comerciales entre ambas repúblicas.

¿Tu mensaje a la juventud nicaragüense?

Hay que valorar lo que uno tiene. El mayor capital de Nicaragua, además de su belleza natural, es su gente amable y cariñosa. La felicidad no la da la tecnología ni los objetos de lujo, sino las personas que nos rodean. Superarse para ayudarse a uno mismo es un buen paso para ayudar a nuestros padres, hermanos y demás personas queridas. Amar es hacer el bien por el otro. Por muy difícil que sea estudiar, vale la pena.

¿Cómo ves nuestra Nicaragua de hoy, su futuro?

Quizá los nicaragüenses menores de 25 años, que no vivieron los años de guerra, sientan la paz como algo cotidiano. La paz y la estabilidad de Nicaragua es una base firme para un futuro con progreso. La paz no se compra, sino que es hecha por los mismos ciudadanos. La educación y los servicios de salud gratuitos son un gran avance, principalmente para las capas de nicaragüenses menos poseídas. La educación es importante para el desarrollo de un país. Nicaragua va por buen camino.

«Soy de Achuapa / de León / llevo el achiote en el alma / y la bravura en el corazón», concluye Ana Gutiérrez Sorainen, profundamente orgullosa de su origen pinolero, de la mujer solidaria que lidera en nuestro país la construcción de una sociedad más justa, igualitaria y fraternal para todas y todos.