Hasta hace pocas décadas, Nicaragua se había caracterizado por extensas áreas de bosques, sin embargo, un mal manejo de los suelos ha venido provocando la disminución de las áreas forestales y el crecimiento de las áreas dedicadas a cultivos y a la ganadería.

Ante ello, los retos y desafíos del país son asumir compromisos para revertir la sobre explotación de los suelos, dependiendo de su potencial de uso.

Durante un encuentro con los gobiernos locales, la titular del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARENA), Juanita Argeñal, explicó que el país requiere repoblar con árboles el 79% de los 18 millones de manzanas de tierra disponibles.

La Ministra expresó que, desde el modelo de alianzas, el Gobierno plantea establecer diferentes medidas para llevar a cabo este reto.

Ganadería usa demasiada área

Señaló que como país “estamos obligados a establecer los sistemas silvo-pastoriles” en aquellas áreas dedicadas a la ganadería.

Al respecto, indicó que actualmente hay 4.8 millones de manzanas de tierra dedicadas a este rubro, aún cuando el mapa de uso potencial del suelo señala que los suelos aptos para la ganadería son nada más que 1.2 millones de manzanas.

Argeñal indicó que donde hay actividad ganadera como agrícola hay que seguir produciendo pero bajo nuevos sistemas.

“Estamos hablando de establecer estos sistema agrícolas y pecuarios con el enriquecimiento de los árboles que nos ayuden a la conservación del agua, que nos ayuden a la conservación de los suelos”, manifestó.

El titular del Instituto Nacional Forestal (Inafor), William Schwartz dio a conocer ante Gobiernos Locales el mapa del uso potencial del suelo en Nicaragua.

De éste se desprende que 1.2 millones de manzanas de tierra deberían usarse para agricultura intensiva, 4.8 millones para agroforestería, 1.2 millones para ganadería intensiva, 1.4 millones en modelos silvopastoriles, 3.5 millones de manzanas para bosques de producción, 600 mil manzanas para bosque de protección, 1.2 millones de manzanas para conservación de fuentes de agua, 1.2 millones de manzanas para protección de suelos frágiles ante fenómenos naturales, y 3.1 millones de manzanas de áreas protegidas.

Con estos datos, se concluye que el 48.2% del suelo en Nicaragua está siendo usado según su potencial, un 12.7% es sub-utilizado y 31.6% está siendo sobre-utilizado.