El Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena), en conjunto la Fundación Cocibolca, trabajan arduamente en la conservación y el uso racional de nuestros recursos de flora y fauna silvestre, como son el bosque ubicado alrededor de la Laguna de Apoyo y el Volcán Mombacho.

René Castellón, de la Dirección de Biodiversidad del Marena, explicó que “esta es una política que nuestro Gobierno de Unidad y Reconciliación Nacional a través del Marena viene promoviendo en coordinación con organizaciones no gubernamentales como Fundación Cocibolca, pero también con gobiernos locales, universidades y con comunidades que viven en áreas adyacentes”.

“En general, en nuestros recursos de biodiversidad contamos en el país con 74 áreas protegidas, teniendo como misión proteger lo que en ellas se encuentran. Sobre el programa de vigilancia de la fundación en conjunto con el Marena se tiene 8 bases guardaparques alrededor de la reserva”.

“En el Mombacho, nosotros tenemos una relación de trabajo, una alianza de responsabilidad compartida con la Fundación dando el Marena da seguimiento al plan de manejo del lugar para así todos cumplir con la conservación de este patrimonio natural con el que cuenta Nicaragua”, dijo Castellón.

Tras un recorrido por el Volcán Mombacho, se observó la riqueza que el coloso posee, bosques únicos que necesitan la protección de todos y todas para mantenerse con vida. Este es uno de los dos bosques nubosos de la región del pacífico, desde donde se puede ver la Laguna de Apoyo, Granada, las isletas, los pueblos blancos y el Lago de Nicaragua.

Alrededor del coloso hay 18 fincas cafetalera. El centro de visitantes se encuentra a 1150 metros sobre el nivel del mar, permitiendo un clima frío y nuboso.

La altura máxima del imponente volcán es de 1,345 metros sobre el nivel del mar, siendo el quinto más alto del país.

De los cuatro cráteres que tiene en su alrededor, uno de ellos activo, existe uno que dio origen a las bellas isletas de Granada.
Para llegar al volcán hay que entrar al área de parqueo, abordar uno de los camiones que suben hasta la estación biológica y ahí vivir una de las más impresionantes travesías.

En el lugar hay áreas de avistamiento de aves, áreas de conservación, áreas para admiración del paisaje.

Las caminatas por los tres senderos dejan ver 35 especies de orquídeas, 232 especies de aves entre migratorias, aves de paso y residentes, 50 mil especies de insectos, 51 especies de mamíferos y 10 anfibios, 100 mariposas.

Endémicas existen tres, como son la orquídea camaridion mombachiensis, la mariposa y la salamandra.

Enoc Pideda, de la dirección de la gran reserva del Mombacho, indicó que al turismo se le ofrece “Siete kilómetros de senderos para disfrutar en el bosque nublado; el sendero el cráter de una hora y media; el sendero el tigrillo de dos horas y medias y el puma de 4 kilómetros, además hay en los alrededores albergues campesinos, casas comunitarias, cabalgatas, también turismo de aventuras con el canopy, turismo científico, siendo investigaciones que contribuye a los registro que tenemos hasta ahora”.

En la estación biológica hay un albergue para 14 personas, ideal para salir a ver animales nocturnos como los monos aulladores, felinos, la salamandra, venados, guatusas, garrobos y armadillos.

Bondades de la Laguna de Apoyo

Abimeleth Albarado, guardabosque del Marena en Masaya, nos habló de las bondades que ofrece a los turistas nacionales y extranjeros la hermosa laguna de 20.9 kilómetros cuadrados de cuerpo de agua y bosque característico del trópico seco.

“Una de las bondades es que podés practicar el turismo extremo, hacer senderismo sobre las áreas montañosas-boscosas. Una aventura que difícilmente se olvida porque aquí se pone a prueba el rendimiento físico”, indicó.

En la laguna se pueden observar una gran cantidad de especies como mamíferos, aves y reptiles como el gato escoche, ocelote, leoncillo, perezoso de tres dedos, pizote, venado, oso hormiguero y conejos.

“En el cuerpo de agua hay cinco especies de peces endémicos de esta área, siendo lo colores y forma única”.

El punto máximo de entrada a la reserva es en verano, ocasión que aprovechan los turistas para conocer las áreas boscosas de la laguna y refrescarse en sus limpias y cristalinas aguas.

Sensibilización ambiental a turistas y a pobladores

La cacería y la quema son actividades prohibidas, sin embargo, hay personas que hacen caso omiso, obstruyendo de esta manera el trabajo de los guardabosques.

A los visitantes y residentes cercanos a la zona, se les orienta y educa con temas de sensibilización ambiental.

“Nosotros les decimos que pueden sacar leña seca para auto consumo, pero cortar o sacar leña para comercio no se puede, les decimos que siembren árboles y cuando hay un incendio todos como instituciones, bomberos y Marena en conjunto nos activamos”, explicó Carolina Ortiz, guardaparque del área protegida de La reserva natural laguna de Apoyo.