En cada palmo de las tierras montañosas de San Rafael del Norte duerme en su tránsito a la inmortalidad Blanquita Aráuz, sin embargo son muchas las personas que, teniéndole mucho amor y aprecio, deciden visitar su humilde y pequeña sepultura en el cementerio municipal.

Blanquita Arauz no solo es recordada por ser esposa, confidente y jefa de comunicaciones del General de Hombres y Mujeres Libres, Augusto C. Sandino, sino también por su bondad, su dulzura y su hermandad con los pobladores de este municipio ubicado al Norte de Nicaragua.

Al llegar a dejarle flores cada año hasta su mausoleo, Simeón Justiniano Úbeda, un historiador empírico de la zona, reclama a la telegrafista de profesión como su prima, y dice que “quien no se considere primo, hermano o amigo de Blanquita en San Rafael (del Norte), es porque sencillamente no le corre sangre revolucionaria en sus venas”.

Recuerda Simeón que el General Sandino, mientras gestaba su lucha contra la invasión norteamericana, se alojó con todo y su Estado Mayor y siendo Jefe del Ejército de la Soberanía Nacional, en la casa de los padres de Blanca Stella Aráuz, donde estaba instalada la oficina de telegráfica, y desde donde se comunicaba con los diferentes frentes de batalla.

“Sandino se enamoró de Blanquita, y hoy nosotros recordamos esa bonita historia. Aquí hay muchos recuerdos de Blanquita, por que fue hija de un hombre (Pablo José Arauz) muy ilustre y lleno de sabiduría, y su familia era muy buena. Además de su belleza, era una mujer muy amable y linda persona”, manifestó el historiador.

Desde este camposanto, fundado en 1850 -antes de la llegada del padre italonicaragüense, Odorico ‘D Andrea-, Modesto Francisco Herrera, Secretario Político del municipio de San Rafael del Norte, destacó que Blanca Aráuz, además de ser una gran mujer, le enseñó a su pueblo a amar la libertad.

“Su valentía como mujer nos ha enseñado a mantener viva esa llama en San Rafael, y es por eso que ahora compartimos la visión del Comandante Daniel y la compañera Rosario, al otorgarle a las mujeres sus espacios en cargos públicos, y en todos los ámbitos de la sociedad, que es por lo que Blanquita luchó junto a Sandino”, manifestó.

Para Herrera todo el desarrollo económico, social y cultural que ha logrado este municipio, con apenas 19 meses de Gobierno Sandinista, “es el reflejo de la herencia de Blanquita Aráuz, quien también acompañó al General Sandino en la montaña, en los tiempos difíciles, cuando todavía la soberanía de Nicaragua se veía amenazada por la invasión de las tropas militares de los Estados Unidos”, expresó.

Familias que visitan la tumba de Blanquita, recuerdan que esta murió un dos de junio de 1933, durante el parto de la niña Blanca Segovia. Actualmente la casa de ‘la muchacha de San Rafael’ sirve como museo, donde aún quedan incólumes al tiempo algunos objetos históricos, cartas, libros de marxismo y algunos retazos de periódicos de la época.