Un lugar más digno donde cumplir sus condenas es lo que ha facilitado el Gobierno de Nicaragua a miles de privados de libertad con la construcción de nuevas infraestructuras penitenciarias.
Estas instalaciones son el Centro Penitenciario Integral de Mujeres y la Dirección Penitenciaria de Máxima Seguridad, ubicados en el municipio de Tipitapa, los cuales fueron financiados con el dinero incautado en 2012 a un grupo de narcotraficantes capturados durante la Operación Televisa.
El centro de mujeres tuvo una inversión de 1.8 millones de dólares y cuenta con modernos espacios de distracción, estudio, trabajo y rehabilitación,todo ello muy indispensable para el posterior reintegro de las reclusas a la sociedad.
Un régimen diferente
Al inaugurar estas instalaciones la Ministra de Gobernación, María Isabel Morales, expresó que en el Centro Penitenciario Integral del Mujeres estas cumplen un régimen de privación de libertad diferente al que existía en las antiguas instalaciones.
“Ustedes los que vieron en alguna ocasión “La Esperanza” (antigua cárcel de mujeres), (se pueden dar cuenta) que nada que ver con este local”, expresó Morales.
Este nuevo centro cuenta con área de atención médica, de recreación, de producción y de estancia que cumplen con todos los estándares requeridos para personas que están privadas de libertad. Sin embargo, el gobierno también instalará un huerto, una granja porcina y una de aves de corral en los predios cercanos, lo cual se vendrá a sumar a las diferentes actividades productivas que realizan las mujeres en régimen carcelario.
Adiós al hacinamiento
Luego de ser trasladadas a las nuevas instalaciones, estas privadas de libertad aseguran que el cambio ha sido enorme, pues aquí cuentan con dormitorios dignos y muy lejos de aquellos de “La Esperanza” donde tenían que dormir en el piso y en condiciones hacinamiento.
“Allá estábamos muy mal, aquí nos sentimos mejor porque hay más condiciones y todo está bonito”, expresó Aracelly Galeano.
“Aquí dormimos en camas, los baños están buenos (en buenas condiciones) y tenemos un área de producción mejor”, aseguró esta privada de libertad.
La joven Cristian López dijo que el centro donde han sido trasladadas les garantiza a ellas más tranquilidad.
“Aquí tenemos un nuevo ambiente, allá teníamos estudios pero aquí se va a venir a desarrollar un poco más al igual que en las áreas laborales”, expresó esta jovencita.
Una vida digna
La Ministra de la Familia, Marcia Ramírez, aseguró que efectivamente las instalaciones han venido a dignificar la vida de estas mujeres.
“Salta a la vista la calidad humana con que fue concebido este lugar. Ustedes pueden ver (que) no tiene rejas, las compañeras están libremente a lo interno del local, en clases, alfabetizando, aprendiendo panadería, en los talleres de costura, jugando, cantando, bailando y estamos invirtiendo en cariño y educación para que se reintegren (a la sociedad)”, explicó la funcionaria.
Arlen Vargas, titular del Ministerio de la Mujer, tras recorrer el centro subrayó que todo esto es fundamental para lograr la rehabilitación y destacó que lo importante de que las medidas coercitivas hayan sido reducidas a lo interno del local.
“Eso significa que la convivencia es lo que se está priorizando. Eso le permite a la mujer rehabilitarse e insertarse a la comunidad con mucha mayor facilidad”, indicó Vargas.
Por su parte, el Centro de Máxima Seguridad se encuentra ubicado contiguo a la Cárcel Modelo de Tipitapa. Este tuvo una inversión de 2 millones de dólares y cuenta con un moderno sistema de resguardo.
El gobierno también está por iniciar la construcción del Centro Penitenciario de Bluefields.
En Nicaragua la población penal es de 10 mil 958 privados de libertad, de estos, 10 mil 339 son hombres, 573 mujeres y 46 adolescentes.












