Samsung anunció hoy, para Corea del Sur, una nueva versión del Galaxy S5 que presentó en febrero último y que esta semana comenzó a venderse en el país . Renueva buena parte de su hardware, sumando soporte para redes LTE Advanced (capaces de ofrecer un ancho de banda de 225 Mbps), un dato particularmente agridulce en nuestro país, ya que la versión que se vende aquí no tiene soporte para las redes LTE que, en teoría, veremos en el país en la segunda mitad del año próximo .

El nuevo Galaxy S5 LTE-A tiene, además, 3 GB de RAM (el original tiene 2 GB), un procesador Qualcomm Snapdragon 805 (el más poderoso del fabricante de chips, y más veloz que el 800/801 que usa la mayoría de los smartphones de alta gama modernos, incluyendo la versión con LTE del S5 original) y una pantalla QHD de 2560 x 1440 pixeles (casi el doble de pixeles que una pantalla Full HD), con una densidad de 534 pixeles por pulgada.

En este último punto se parece al recientemente anunciado LG G3 , que también tiene una pantalla de esta resolución, aunque más grande (5,5 pulgadas).

El resto de las prestaciones (cámara de 16 megapixeles, batería de 2800 mAh) no cambia. Muchos especulan que será este el hardware del supuesto Galaxy F o S5 Prime, el verdadero smartphone estrella de la compañía para este año, que cambiaría el clásico plástico de la compañía por una carcasa de metal.