El ex presidente de la Asamblea Nacional, Luis Humberto Guzmán (1994-1995), uno de los principales artífices de las reformas constitucionales en 1995, considera que los actuales cambios que se plantean en nuestra Carta Magna “son oportunos y son necesarios” porque implican un ajuste relacionados al nuevo contexto que vive Nicaragua.
Guzmán que actualmente ocupa la Presidencia de Pro Competencia, mencionó que la propuesta al ser discutida y debatida promueve la democracia y por tanto no se le puede descalificar “de primas a primera”.
“A mí me parece que cambios en la Constitución, estos cambios, estas propuestas en términos generales son oportunos, son necesarios, porque implican un ajuste de la Constitución, sin pretender que va ser toda una Constitución nueva, que muchas veces contiene una porción importante, mayoritaria de la vieja Constitución y son solamente unos cambios menores”, declaró Guzmán
Hizo ver que en algunas naciones del mundo han cambiado constituciones completas con mucha frecuencia, en países europeos y en los propios Estados Unidos se ha dado la tendencia de realizar reformas en relación a los cambios.
El ex diputado indicó que estos ajustes son positivos y favorables, porque van inscritos en la dirección no de pretender hacer cambios totales a la Constitución, sino que “vamos en la vía de las reformas que va ajustando la Constitución a las nuevas circunstancias de la política del país”.
Desde su punto de vista, la propuesta no van dirigidas a realizar grandes cambios, pues se mantienen el régimen presidencialista y los demás Poderes del Estado mantienen sus mismas funciones.
“A mi apreciación es una reforma parcial, esto sigue siendo un régimen presidencialista con Asamblea Nacional, Poder Judicial, Poder Electoral, etc., no supone ninguna transformación de alguna manera, creo que contiene unos ajustes que son importantes, que era necesario hacerlo”.
Guzmán considera que en la actual propuesta, los ciudadanos toman una dosis de poder importante y les sugirió a los críticos a esperar lo que dirá el dictamen que presente la Comisión Especial al plenario.
“Hay que ver cuál es el balance final con que termina la reforma finalmente, porque aquí estamos hablando, estamos discutiendo de una propuesta de reforma, que hay que verla como evoluciona, como termina a la final. Lo que yo sí creo que uno no puede entrar a calificar o descalificar las reformas a priori y por principio por el mero brujito de que hay una reforma”, declaró.
Un tema que no asusta, ni inquieta a Guzmán, es sobre la propuesta que los militares puedan servir a instituciones del Ejecutivo bajo la figura de “Comisión de Servicio”.
“Esto es una práctica usual en Estados Unidos, puedo mencionarle al general Collin Powell era un militar en servicio activo cuando fue invitado a ser jefe de personal en la Casa Blanca de Ronald Reagan, en medio de una crisis de credibilidad, de deterioro, había estallado el Irán-Gate y entonces estaba devaluada la credibilidad en la administración de los Estados Unidos”, subrayó Guzmán.
También recordó que el ex director de la CIA, David Petraeus, era un militar activo cuando fue nombrado en el cargo, mismo al que renunció por problemas personales.
“Eso en mi consideración no es un factor que dañe o perjudique ni el funcionamiento de la democracia, ni partidariza, ni politiza a las fuerzas armadas”, declaró Guzmán.













