La cinta dirigida y escrita por Christopher Nolan basada en el libro ganador del Pulitzer Prometeo americano, una biografía de J. Robert Oppenheimer escrita por Kai Bird y Martin J. Sherwin y publicada en el 2005, empieza con épica frase “Prometeo le robo el fuego a los dioses.

Y es que más allá de ser una cinta sobre la vida de Oppenheimer, en verdad es el camino a creación de la primera bomba atómica, “el proyecto Manhattan” o bien “la bomba Trinity” al igual que Fat Man and Little Boy. Pero a diferencia esta además narra  la caída de la bomba atómica en la ciudad de Hiroshima y Nagazaki, el trágico incidente que llevó a la rendición de Japón.

En un poco de contexto Oppenheimer fue nombrado director científico del proyecto debido a su experiencia y liderazgo y este reunió a un grupo de destacados científicos en el Laboratorio Nacional de Los Álamos en Nuevo México, donde trabajaron en el diseño y desarrollo del arma de destrucción masiva. Bajo su dirección, se produjeron dos tipos de bombas. Una de uranio enriquecido llamada «Little Boy» y otra de plutonio conocida como «Fat Man».

La clave de la película está en sus actuaciones. Cillian Murphy da su mejor actuación de su carrera, adentrándose en un tipo con traumas, visión, temor, remordimiento, hambre de conocimiento y poder. Por eso Nolan muestra que su amor por la ciencia lo hace olvidar de un principio fundamental y es que la racionalidad siempre debe velar por el progreso y bienestar de la humanidad. Como lo muestra esta cinta, Oppenheimer aprende la lección, pero lo hace demasiado tarde.

Además, está la actuación de Robert Downey Jr., quien se olvida de Ironman, para convertirse en el viperino Lewis Strauss, el para nada humilde vendedor de zapatos que terminó liderando la Comisión de Energía Atómica de los Estados Unidos y que aquí es retratado como todo un Judas para Oppenheimer.

Las mujeres no podían faltar y es que pasamos desde una persona infiel y mujeriega, en contra de los estereotipos con los que se describe a los científicos como Florence Pugh interpretando a Jean Tatlock, la psiquiatra y miembro del Partido Comunista Estadounidense con la que Oppenheimer mantuvo una relación intensa, sexual y tomentosa; hasta Emily Blunt, la magnífica como Katherine Oppenheimer, la esposa alcohólica y tolerante pero de espíritu combativo.

La banda sonora de Ludwig Göransson es brutal y envolvente, la dirección de fotografía naturalista de Hoyte Van Hoytema, y la precisa edición de Jennifer Lame cuentan la crudeza del hecho muy potente.

“Oppenheimer” es una de las mejores películas de Nolan y se aleja del cine de acción y/o ciencia ficción de superhéroes, el filme desarrolla una historia compleja, densa a veces pesada y larga pero con sentido y coherencia. La cinta termina siendo una experiencia judicial muy fuerte que recuerda lo mas horrible, su lado mas oscuro y siniestro del ser humano y su ambición de poder en el mundo.