"Las relaciones de Nicaragua con la Federación de Rusia han estado cimentadas sobre la base de la cooperación mutua", afirma el ministro de Transporte e Infraestructura de Nicaragua, Oscar Mojica Obregón; y agrega que ambas naciones trabajan para construir un nuevo mundo multipolar. ¿Cómo avanza la red vial de Nicaragua y qué oportunidades ofrecen las inversiones rusas para el sector del transporte centroamericano en el contexto de las sanciones de EE.UU.? Véalo en 'Entrevista', de RT.

Rusia es para Nicaragua "un gran aliado y amigo", y ambos países "históricamente han venido cimentando una relación franca, fraterna, constructiva y muy respetuosa", destacó el ministro nicaragüense. Además, recordó que en los últimos años Managua y Moscú han firmado varios acuerdos de cooperación que, entre otras cosas, incluyen la construcción de importantes proyectos de infraestructura en el país centroamericano y la adquisición de autobuses rusos para "modernizar" el servicio de transporte público nicaragüense.

En cuanto al último punto, Mojica indicó que el acuerdo con Rusia también estipula el servicio de mantenimiento y suministro de repuestos para los autobuses, de manera que "se garantiza que la flota vehicular pueda mantenerse en óptimas condiciones". Esto ha permitido que otras naciones de Centroamérica "se acerquen a Nicaragua para conocer esa experiencia de trabajo" con Rusia, y también tienen interés en comprar buses rusos para sus propios países, reveló.

Por otro lado, el ministro de Transporte indicó que Nicaragua, al igual que la Federación Rusa, está a favor de la cooperación entre naciones "en función de construir un nuevo orden internacional, un nuevo mundo multipolar donde haya respeto a la soberanía de los países y seguridad para todos". Esta colaboración avanza por rutas de desarrollo y prosperidad mutua, sin la imposición de condiciones e intromisión en los asuntos internos de otros Estados, sostuvo.

Asimismo, el entrevistado destacó que algunos de los proyectos de infraestructura en construcción en Nicaragua, que se encuentra en una ubicación "privilegiada" entre el océano Pacifico y Atlántico, impulsarán el comercio internacional y ayudarán a superar obstáculos como las sanciones "arbitrarias" impuestas por parte de "intereses monopólicos o hegemónicos" de EE.UU.