Por supuesto que es inevitable la vinculación con su padre en el aspecto sanguíneo y en lo musical, pero la historia de Benito Cerati junto a la música ya empezó a tomar un propio rumbo. Y el inicio fue desde antes que naciera.

Los latidos de su corazón fueron la primera melodía propia grabada por Benito en 'Te llevo para que me lleves', canción de 'Amor amarillo' (1993). La canción obviamente es de su padre Gustavo Cerati y la protagonista del video es Cecilia Amenábar, quien lucía una gran panza en la que Benito esperaba su momento de nacer.

Aprendió sobre música siendo muy niño gracias a un teclado Casio y entre cables, guitarras y amplificadores fue descubriendo el mundo de la música. Algo que de inmediato entró en su mente y se transformó en una necesidad.

'Entre paréntesis' fue su primer acercamiento a una banda en donde los acordes de Oasis y Coldplay, le permitieron ir soltándose y encontrando su propia camino, una identidad musical que le permitiera desmarcarse de su famoso padre.

Las agrupaciones más serias de las que fue parte, una vez tomada la decisión de ser músico, empezaron con 'Blank tiger' en 2012 que era una mezcla de rock con electrónica y un pop muy trabajado.

Luego de esa experiencia, lo más reciente de Benito Cerati es 'Zero Kill' banda que ya lanzó su primer disco llamado 'Trip tour'. Hasta ya hay un video del tema 'Automática lunática', que es el primer sencillo del disco. El segundo es 'Dizzy'.

Son 17 temas que van explorando en atmósferas alternativas las que entregan nuevas estructuras. Conceptualmente abarca temáticas como abarca conceptos contrarios como la luz y la oscuridad, la insania y la cordura, la paranoia y la tranquilidad.

El increíble parecido físico con su padre probablemente aumente mucho más la sombra que tal vez lo persiga durante toda su carrera musical. Sin embargo, este músico que tiene como héroe a David Bowie (además de Gustavo), pretende buscar su propio destino entre acordes y búsqueda intensa de nuevas melodías.