En Nicaragua la vacunación voluntaria ha logrado disminuir los casos de Covid-19.
Para lograr la salud de la población mantienen las jornadas y visitas casa a casa para aplicar las dosis requeridas a los niños a partir de los 2 años, a los jóvenes y adultos.
Uno de los barrios visitados este sábado 5 de noviembre fue Larreynaga, en el distrito 4 de Managua.

Amparo Ferrufino recibió la visita de los enfermeros quiénes aplicaron la segunda y última dosis con la que puede estar más tranquila y protegida.
A ella se le explicó que anualmente se seguirá esta jornada de vacunación para evitar que el virus vuelva a ser un peligro para la población.
"Esta es mi última dosis, la otra me la puse hace 2 meses, ya concluyo y más tranquila porque esto es para nuestro bien. Le agradecemos a los enfermeros del puesto de salud por venir hasta acá, por tomarse su tiempo, su descanso para proteger a la población", dijo Amparo.
Asimismo, Manuel Castillo, aprovechó la visita para ponerse su dosis requerida.
"En mi casa solo yo faltaba, ya todos se la pusieron, mi mujer y mis dos hijos de 13 y de 7 años. Yo no había podido vacunarme por falta de tiempo y cuando han venido no he estado en casa, pero esta vez no desaproveché la oportunidad y me la apliqué para evitar esa enfermedad que lamentablemente aún sigue enfermando a mucha gente", comentó.
"Es importante reconocer el esfuerzo del gobierno por comprar y pedir donaciones para que puedan venir estas vacunas, así que debemos vacunarnos porque es para nuestro bien", aseguró Manuel.





















