La Compañera Rosario Murillo, Vicepresidenta de Nicaragua, reflexionó que, en estos días de unión familiar, de vacaciones de fin de año, de celebraciones, aquí estamos todos juntos, porque es todos juntos que vamos adelante.
“Y cada día tomamos más conciencia de nuestra responsabilidad en la preservación, en la consolidación de la paz y el bien, precisamente como las bases fundacionales del desarrollo, del avance de la lucha contra la pobreza”, subrayó.
En este sentido hizo énfasis que, si no hay paz, sino hay estabilidad, sino hay seguridad no podemos ir adelante, “pero gracias a Dios tenemos paz, estabilidad, seguridad y vamos adelante, estudiando, trabajando, cuidando nuestra salud y prosperando”, recalcó.
“Así estamos compañeros, compañeras, gran cariño para todos. Estamos preparando las celebraciones de Fin de Año. Hoy hubo reunión de gobiernos locales donde dimos a conocer todo lo que estamos planificando de actividades para concluir el año en alegría y agradecimiento al Padre, a Dios Padre, Dios hijo, Dios espíritu Santo, alegría y agradecimiento en familia, hogares y comunidades, muchas luces, mucha música, mucho festejo y mucha responsabilidad”.
“Así celebramos que se va un año que ha sido bueno, de bendición, de trabajo para prosperar, de estudio para avanzar, de cuido de nuestra salud, de tantas victorias de la producción, del comercio, de todo lo que somos los y las nicaragüenses, trabajadores, luchadores y por eso bendecidos. ¿Y cómo nos bendice el Padre Celestial?, con trabajo, que nos permite avanzar creando las mejores condiciones posibles para la vida con bienestar, vida digna”, reiteró.
La Compañera Rosario destacó que “por eso decimos prioridad este año 2022, avanzar en la lucha contra la pobreza, avanzar creando mejores condiciones de vida para todos, avanzar compartiendo y conviviendo en justicia y paz, avanzar desterrando el odio de nuestras vidas, ese odio que a veces sale, a veces desgraciadamente con alguna frecuencia sale de donde uno menos espera, pero avanzar contra el odio, desterrar el odio, implica ser guerreros del amor, luchar con amor y esperanzas, con genuino sentido de fraternidad cristiana para que la vida buena sea, para que el amor venza, porque vence para que el amor que todo puede nos guíe siempre hacia adelante, siempre más allá”.
“Compañeros, compañeras el abrazo de nuestro Comandante Daniel para todas y todas, y decimos como todos los días, es nuestro de todas y todos los nicaragüenses de buena voluntad, el porvenir. Abrazo grande a todos y a todas”, finalizó la Compañera Rosario Murillo.













