La histórica agrupación Los Soñadores de Saraguasca será homenajeada durante una jornada que dará inicio el 28 de agosto 2021 con un festival de polkas y que se repetirá año con año en esta misma temporada del año.

El trío, del que sobreviven aún dos de sus integrantes, es recordado por ser los autores original de piezas como Flor de Pino, La Chavala de Tomatoya, entre otras muchos himnos de la lucha librada para derrocar la dictadura somocista.

Durante una conferencia de prensa en la comunidad con el nombre de donde son originarios los artistas campesinos, el alcalde de Jinotega Leonidas Centeno expuso que en esta primera edición participan al menos 15 agrupaciones.

Del mismo modo refirió que durante el evento se inaugurará un monumento para reconocer su aporte y posteriormente será celebrada una sesión del concejo municipal en la que serán declarados ciudadanos distinguidos.

"Ellos anduvieron cantando por muchas partes a nivel nacional y su música se ha escuchado y es muy conocida, de manera que ese día sesionará el concejo, le daremos ese reconocimiento  y colocaremos la primera piedra, realizaremos el festival, entregaremos premios a los grupos que se destaquen cantando ese día", mencionó.

Los Soñadores de Saraguasca fue fundado formalmente en 1972, cuando don Epifanio López y dos de sus sobrinos se sumaron al movimiento revolucionario de manera clandestina.

Se jugaban el pellejo

"Los artistas como nosotros nos rifábamos el pellejo con la música testimonial, se le llamaba en aquellos tiempos", cuenta Mercedes de Jesús Centeno López, “Chemita”, el mejor del trío, que en aquellos tiempos sumaba a penas una decena de años.

Don Epifanio, ciego de nacimiento recordó que su padre fue soldado de Sandino, por lo que se declara sandinista por herencia. "Eso es hereditario y la recopilación de la música claro que está, es un nacimiento que el Señor ha mandado, no es que uno lo cosecha, es que Dios se lo manda y lo que Dios se lo manda no se lo quita", comentó.

El contexto histórico

Epifanio comentó que su música se inspira del contexto histórico en el que vivía. “En ese tiempo no había caseríos, eran llanuras, entonces de largo se miraban los seis aviones que mandó el general Somoza a bombardear Nicaragua, bombardear Saraguasca, entonces mi padre, se salvó debajo de una manchita de que había, ahí se salvó él”, comentó.

Su música, que se cantaba en gran medida a la gesta del General, dice estar inspirada en el deseo de no dejar perder el derecho que tiene Nicaragua “teníamos que salvarla, hay un himno que dice: defender a la Patria y a Dios, ese es un himno de la fe católica bien bonita, ahí está esa partecita que también a mí me llama mucho la atención”, agregó.

Chemita, que su juventud la dedicó a la música testimonial en el marco de esta lucha, asegura que puede ver las diferencias entre las oportunidades negadas a su generación, con las que ahora cuentan los muchachos y muchachas de la mano de la Revolución.

Es cierto que era un joven pero no puedo negar de que lo que hablemos, podemos decir que si hablamos de la educación pues hay sus cosas mucho mejor ahora, hablamos también de algunas otras cosas de proyectos sociales que no existían en esa época”, resaltó.

Ángela Rosa López, hija de Seferino López, el tercero de los miembros, con la foto de su padre en brazos, comenta que se siente orgullosa de los homenajes a los músicos

Que bueno que siempre lo siguen recordando a él que fue un gran artista a nivel nacional, que él no tenía cómo dejarnos herencia a nosotros, pero tan siquiera esto nos dejó. Una cosa que siempre lo vamos a recordar a él aquí en Saraguasca, nos sentimos muy orgullosos de saber que era una persona muy reconocida”, comentó.

La conexión entre la música de los Soñadores de Saraguasca y la causa de Sandino no solamente se vincula por el sentimiento de defensa a la soberanía y al respeto de Nicaragua que compartieron, sino también, porque en ese cerro se asentó por mucho tiempo el general y su Pequeño Ejército Loco.