Aún no se filtran los primeros rayos del sol y ya miles de cubanos, cerca de 100 000, están de pie, reunidos en La Piragua, a escasos metros del malecón habanero, compartiendo entre banderas y vítores, un mismo sentimiento: la convicción de que los revolucionarios tienen que defender su Revolución.

No llegan a estar todos los que quizás quisieran. Las condiciones epidemiológicas no lo permiten, pero junto al pueblo, aquí reunido, también están sus líderes, dando el pecho, en primera línea de combate.

Este acto, también de condena al bloqueo y a los intentos desestabilizadores del pasado domingo 11 de julio, contó con la presencia del General de Ejército, Raúl Castro Ruz, líder de la Revolución Cubana, el Primer Secretario del Comité Central del Partido y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, además otros miembros del Buró Político, del Secretariado y del Comité Central, el Consejo de Ministros, y dirigentes de la Unión de Jóvenes Comunistas y de otras organizaciones sociales y de masas.

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Desde los balcones y edificios cercanos cuelgan gigantes banderas cubanas, y el símbolo se multiplica, adquiere mayor significado, en las manos los habaneros aquí reunidos, al ondear, una y otra vez, la estrella que siempre será solitaria.

A las aclamaciones de «Pa´ lo que sea Canel, pa´ lo que sea», «Yo soy Fidel» y «Patria o Muerte», o retazos de canciones de Silvio, va amaneciendo en esta parte de la ciudad y con el alba, la convicción de que estamos aquí por amor a la Patria, a esa obra de inmensa justicia social que se ha pensado por todos y para el bien de todos.

Eso lo sabe bien, Héctor Román, quien lleva el magisterio en el corazón y desde las 3 de la mañana está aquí, con su foto de Raúl y la confianza que, entre todos, podemos seguir construyendo ese país que queremos.

LA JUVENTUD SIEMPRE DARÁ EL PASO AL FRENTE POR LA REVOLUCIÓN

En este acto de reafirmación, la dirigente juvenil Aylin Álvarez García destacó que Cuba ha batallado por su independencia frente a los intentos de anexión.

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“Lo que se quiere destruir aquí, ahora, y borrar, va más allá de los intereses o motivaciones de uno u otros. El plan es más terrible y siniestro, se quiere acabar con la Revolución que tanto ha hecho por todos y tanta dignidad ha sostenido”.

La intención es clara y la maldad sale a flote —dijo—, y “una avalancha de odio e intereses mezquinos pretenden transformar nuestras calles en escenario de violencia, destrucción y muerte”.

Vienen a arrebatarnos la paz que tanto nos distingue, la solidaridad que nos llena de orgullo y esa vocación cubana de sentirnos hermanos más allá de las diferencias, las carencias y las adversidades, alertó.

La solución a nuestros problemas nunca podrá estar en manos ajenas, recordó.

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En sus palabras, señaló además que Cuba ha batallado por su independencia frente a los intentos de anexión, y como nos decía Fidel en agosto de 1995: “ni los jóvenes de hoy ni los que vengan mañana renunciarán a esta gloriosa lucha, no solo por la independencia y la libertad, sino también por la igualdad y la justicia”.

ENÉRGICAS PALABRAS DEL HÉROE ANTITERRORISTA GERARDO HERNÁNDEZ

Una palabras enérgicas e inspiradoras pronunció en el acto el Héroe de la República Gerardo Hernández, presidente de los Comités de Defensa de la Revolución, una estructura barrial creada precisamente para que el pueblo asumirá la defensa del país desde cualquier rincón y para apoyar las más disímiles tareas de la Revolución a partir de la participación ciudadana.

Durante su intervención, Hernández recordó a la nación el sentimiento de orgullo nacional que desborda en cada cubano, y lo que somos capaces de hacer en defensa del país.

En medio de esta campaña brutal de odio hacia nuestro país, comentó, ha habido también una desinformación, que se hace eco de las mentiras, de las calumnias y fake news. Y lo peor, alertó, es que han querido dividirnos, destruir la tranquilad de nuestros barrios, acabar con esa paz, con la cual hemos vivido a lo largo de la Revolución.

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Nadie es enemigo de los revolucionarios por pensar diferente, dijo. «Pero este es un país de leyes y los lacayos del imperialismo sí son nuestros enemigos, los que se dejan manipular, los que quieren afectar nuestra seguridad y la tranquilidad de nuestros hijos».

Asimismo, el héroe cubano destacó la presencia en este acto de pobladores de La Güinera, 10 de Octubre, el Cerro…, municipios capitalinos, que entre otros más, los enemigos han presentado de manera tergiversada y malintencionada, como si en estos lugares no hubieran también revolucionarios.

A su pregunta de si había en La Piragua personas de esos lugares, respondió el coro sólido de cientos de personas con un sí estremecedor.

PRESIDENTE DE CUBA: CUBA JAMÁS SERÁ TIERRA DE ODIO

Cuba jamás será tierra de odio. Así expresó el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, frente a los miles de cubanos que este sábado se reunieron La Piragua, a escasos metros del malecón habanero.

Con el llamado de «¡Viva Cuba libre!, libre de injerencias extranjeras y del odio que han azuzado quienes llevan 60 años apretando el cuello de la nación para hacerla estallar y ahora quieren presentarse como nuestros salvadores», el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Diaz-Canel Bermúdez, se dirigió a los miles de cubanos que, desde bien temprano, se reunieron este sábado en La Piragua de La Habana, en un acto de amor por la Patria y en defensa de la Revolución.

 “Cesen las mentiras, la infamia y el odio. Cuba es profundamente alérgica al odio y jamás será tierra de odio. No se construye nada bueno desde el odio, el odio nos roba tiempo para amar”, expresó.

Lo hemos experimentado en estos días de odio desbordado en las redes sociales —no tan sociales— que han sido la compañía permanente de padres e hijos en estos largos meses de pandemia, al punto de que muchos pasan más tiempo conectados a la red que conectados a la familia, esa familia que debe ser invulnerable ante todo lo que la amenaza, agregó.

Una madre —recordó— me comentaba ayer que su hija adolescente preguntó, con lágrimas en los ojos, si eso era Cuba, al ver las imágenes de los actos de violencia que algunos de sus amigos compartían en Facebook. «Los dueños de esas redes, los dictadores de sus algoritmos, han abierto al odio, sin el más mínimo control ético, las compuertas de sus poderosas plataformas».

“Es un odio que fractura a la familia, a los amigos, a la sociedad y que amenaza con llevarse muchos de nuestros valores al rincón de lo inservible”. El bombardeo de imágenes cargadas de violencia, sangre y protestas, vandalismo, amenaza, acoso y represión no ha conocido pauta en los últimos seis días, enfatizó.

Díaz-Canel destacó que, en las semanas previas, se desarrolló una intensa labor política-comunicacional por parte de una gran plataforma de intoxicación mediática, financiada por el gobierno de los Estados Unidos y la maquinaria política de la Florida. Su objetivo, puntualizó, era alentar disturbios e inestabilidad en el país, aprovechando las difíciles condiciones aparejadas a la pandemia, el bloqueo recrudecido y las más de 240 medidas de la administración Trump.

Realizaron en esos días actos de guerra no convencional, instruyeron llamados al estallido social, la violencia, la agresión a agentes policiales, el vandalismo y el sabotaje, precisó.

Utilizaron para ello, sistemas de inteligencia artificial y cibertropas, y contaron también con la complicidad de una poderosa transnacional que les permitió violar impunemente sus propias regulaciones, y desatendió las legítimas denuncias de los usuarios y de algunos medios de prensa y agencias mediáticas, alertó.

Señaló que la televisión cubana ha puesto en evidencia objetivos de esta campaña a reconstruir en secuencia los acontecimientos del pasado domingo.

“Primero, se convocaron las protestas, después se construyó el relato falso de los hechos para generar reacciones emotivas, de solidaridad con los manifestantes, y luego, se desataron las acciones vandálicas que ocurrieron horas antes de nuestra improvisada comparecencia en televisión, al regreso de San Antonio de los Baños”.

Está clara la ruta de la infamia, dijo. “A posteriori, todos los hechos son presentados desordenadamente como si fueran fruto de nuestro legítimo llamado a los revolucionarios a defender la Revolución”.

“La historia se pretende contar al revés. No importa lo que haya dicho, no cuentan los llamados a la unidad, la paz y la solidaridad entre todos. La interpretación malintencionada es que se convocó a una guerra civil”.

Podemos desmontar las llamadas fake news, mostrar cómo se fabricó toda la falsa realidad de Cuba en escenarios virtuales, pero ya han causado un daño inmensurable al alma nacional, que tiene entre sus valores más sagrados la tranquilidad ciudadana, la convivencia, la solidaridad y la unidad, comentó.

“Estamos bajo el fuego sostificado de una ciberguerra, que incluye el ciberterrorismo y el terrorismo mediático en su instrumentar agresivo”. Las denuncias del Canciller no han sido contestadas, no ha habido ni un intento de respuesta por parte de las autoridades del gobierno republicano de la Florida, respecto a los votos asignados a estos proyectos que pretenden atacar al país y sus posibles medios de defensa, acotó.

Informó que no solo el Minrex, sino también el sitio oficial de la Presidencia, Cubadebate, Granma, Juventud Rebelde y prácticamente todos los medios públicos cubanos están sufriendo ataques intermitentes, con denegación de servicio en medio de una feroz campaña de demonización del gobierno cubano.

Los amigos de Cuba —destacó—, que sufren y conocen la manipulación y el silencio, no pueden acceder a los medios cubanos.

En el apogeo de la mentira, enfatizó, se emplean imágenes falsas, lo que ha sido bien documentado por nuestros periodistas. Asimismo, se estimula al desacato y destrucción de inmuebles, al asalto y el ataque, expresó el presidente cubano.

“Ahora mismo, lo que el mundo está viendo de Cuba es una mentira, es a todo un pueblo levantado contra el gobierno y a un gobierno que reprime a su pueblo”.

No es raro que, ante ese bombardeo mediático, algunos duden y se produce, suponiendo, una separación, que no existe, declaró. “No juzgo, no condeno, entiendo que son avasalladoras las armas del adversario, pero al lado del pueblo, con el pueblo y por el pueblo, sigue estando la Revolución”.

No con declaraciones, sino con hechos, afirmó. Cuando la etiqueta del SOS Matanzas estaba pagándose en el ciberespacio, al lado de Matanzas y de toda Cuba, no se vio a los promotores de la intervención humanitaria, sostuvo.

“¿Quién no se estremeció al ver que vándalos de la peor entraña apedrearon la sala infantil del Hospital de Cárdenas, obligando a niños y madres a buscar refugio en los baños o bajo las camas de la institución?”.

Mañana, dijo, deberán contarse muchas historias personales de la reacción popular al ataque y el acoso, de cuánto han tenido que contenerse las fuerzas del orden por el cuidado que se les exige para evitar exceso. Pero que nadie se equivoque, la mayoría del pueblo pide también que se le ponga coto a la violencia, aseveró.

“Compatriotas, ninguna mentira se ha levantado por casualidad o por error, todo está fríamente calculado según el manual de guerra no convencional”.

También se refirió a que el ala dura del Congreso norteamericano está afilándose los dientes y exigiendo que actúen ya contra Cuba.

“Nada de esto es nuevo, lo han intentado otras veces. Es su manera de poner a la administración adversaria contra las cuerdas y tratar de cumplir el propósito jamás logrado de borrar del mapa “el mal ejemplo” de esta Isla, empeñada en mantenerse soberana, independiente, cuando tantos se pliegan a sus órdenes”.

“Casi con la leche materna, nuestros padres nos inculcaron una advertencia martiana, los hombres van en dos bandos, los que aman y fundan, y los que odian y deshacen. Cuba seguirá fundando, lo está haciendo ahora mismo con las primeras dos vacunas latinoamericanas, Abdala y Soberana”.

Lo está haciendo también con otra noticia que la maldad ha querido esconder, el 100% de eficacia frente a la gravedad y el fallecimiento que probó la tercera fase de los ensayos clínicos de Abdala, continuó.

Cuando un pueblo ha llegado tan lejos en la realización de sus sueños y en la conquista de derechos que para medio planeta son una quimera, no lo detiene ni la violencia ni el miedo, aseguró.

Nada de esto que denunciamos, reconoció, nos aparta de la necesaria autocrítica, de la rectificación pendiente, de la revisión profunda de nuestros métodos y estilos de trabajo, con la voluntad del servicio al pueblo y alejándonos de la burocracia, las trabas y la insensibilidad de algunos.

“Hoy vengo con el compromiso de trabajar y exigir por el cumplimiento del programa que nos hemos dado como gobierno y como pueblo”.

Estamos aquí reunidos, dijo, también para denunciar una vez más el bloqueo, la agresión y el terror. “No podíamos dilatar este encuentro, el enemigo ha vuelto a lanzarse con todo para destruir la sagrada unidad y la tranquilidad ciudadana. Ratificamos que Cuba es de todos”.

Les comparto sentimientos y reflexiones, estados de ánimos, disposición y convicciones, refirió. «Solo podremos tener más, si creamos más. Lograremos lo que nos propongamos empujando, todos juntos, la obra. Por delante, tenemos el inmenso ejemplo de la ciencia cubana, que se propuso y logró en tiempo récord, y apenas sin recurso, dos vacunas y otros candidatos vacunales que nos permiten enfrentar el futuro con esperanzas que otros pueblos no tienen».

Si hemos podido en algo tan colosal y difícil, que no podremos en otras áreas, aludió. «Y, sobre todo, cuánto más podremos si articulamos los diálogos pendientes, rescatando la obra social, promoviendo mayor atención a sectores vulnerables, a los barrios, apoyados en la experiencia de la obra que nos legó el Comandante en Jefe en años tan desafiantes como estos”.

“La Revolución Cubana borró para siempre la semilla de la maldad, del odio, el deshonor y el crimen”. Es importante, remarcó, que busquemos las causas profundas de la violencia que puja por emerger ante las necesidades, en tanto, defendamos que predomine el gen de los justos, de los honorables, de los alegres hijos de esta tierra cubana.

Solo el amor convierte en milagro el barro, solo el amor alumbra lo que perdura…, hemos cantado mil veces con el martiano Silvio Rodríguez, recordó. “Vamos a ponerle corazón a la obra común, un corazón del tamaño de nuestras dificultades. ¡Juntos, podemos!”.

Qué viva Cuba soberana, independiente y socialista; una Cuba de paz, de unidad, de solidaridad, de todos los cubanos que estén donde estén trabajan por verla avanzar por sus propias piernas y brazos hacia un destino de prosperidad posible, convocó.

A Cuba, a la Patria y al Socialismo, pongámosle corazón, y venceremos, concluyó.

Ver artículo orginal en granma.cu Díaz-Canel: Al lado del pueblo, con el pueblo y por el pueblo, sigue estando la Revolución cubana (+Video)